Hoy quiero pedir perdón *
Hoy quiero pedir perdón. Hoy me nace expresarte que lo siento mucho. Tú que lees. Que vives en mi casa o fuera de ella. Que estás solo o sola o con tu novia o con tu novio. A ti amigo, amiga que ofendí. A ti que, de una manera, formas parte de mi vida. Sin saberlo. Sin desearlo. Solo quiero que sepas que existes. Que no te olvido. Que nunca te olvidé. Que siempre te escucho así no estés a mi lado. A ti que eres mi novia. Mi madre. Mi padre. Mi hermano. Mi hijo. Mi amigo. Mi amiga. Mi alumno. Mi alumna. A ti que no te hablo pero sabes que existes en mí. A ti que no te veo hace mucho. A ti que no me recuerdas. A ti que algún día amé o amo o amaré. A ti te quiero pedir perdón.
Perdón por no ser el hombre que quieres que sea. Perdóname por no conocer a Calamaro cuando frente a nosotros cantaba: “la vida es una cárcel con las puertas abiertas…” Perdón, papá, por no ser el hijo que soñaste. Perdóname, mamá, por ofrecerte fumar un inofensivo porrito. Perdóname, abuelita preciosa, por no visitarte la cantidad de veces que tú deseas, sin embargo, tienes que saber, que aun tengo ese saborcito del pollo a la brasa en la madrugada de esos años… Perdóname, Cristian, por no saber jugar Play Station y dejarme ganar en el ajedrez.
Perdóname amigo, amiga, por no llamarte. Por no contestarte a tiempo en el chat. Por no soportar que uses siempre mayúsculas. Por aborrecer los guiños y zumbidos y caritas felices. Por no contestarte cuando me dices “HoLa aMiX LiNdO XD”. Perdóname por ser tan amargado. Por no tener tino. Por no recordar la fecha de tu cumpleaños. Por no comunicarme. Por no comentar. Por no responder tus comentarios, ni tus mails. Perdóname por no devolverte tus libros (hay que ser bien tonto para prestar un libro). Perdóname por responder con monosílabos. Por no invitarte a mi cumpleaños. Por no ir al tuyo. Perdóname, mi Rosa de Lima, por gustarme tanto Sabina, ya que “no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió”. Perdóname, Muchachón, por no querer verte nunca más.
Perdóname ¡oh, gran Dios!, por no creer en ti. Por no rezar. Por no orar. Por ser arrogante y pretencioso. Perdóname por no soportar a Cipriani. A los homofóbicos. A los racistas. A los clasistas. A los abusivos. A las injusticias. Perdóname, Dios, por ser agnóstico (aunque un profesor apellidado Pasos, me dijo que yo sí creía). Perdóname, mujer, por no buscarte. Por no tomar la iniciativa. Por valorar mucho mi trabajo. Por ser tan maricón. Perdóname, por hacer las cosas como las hice. Por no visitar a tu mamá. Por no visitarte los domingos, después de la misa. Perdóname, hijo, por esperar que seas hincha de un equipo que siempre será segundo.
Hoy me nace unas disculpas del alma. Hoy me nace recitar a Vallejo: “Quisiera yo tocar todas las puertas y suplicar a no sé quién, perdón”. Hoy quiero que llegue el sábado. Pero lo que deseo, además de pedir perdón, es que estés a mi lado: como lo haces ahora, mientras escribo, hijo mío, y estás jugando con tu regalito de Navidad y con tu uniforme nuevo. Como lo hiciste ayer mientras cenábamos o como lo hiciste esa vez cuando mi primo se fue. Como lo haces con tus letras. Con tus llamadas a mi celular o con tu cordial saludo desde tu cómoda posición. Perdóname por ponerte nerviosa. Perdóname, mi viejo, por no comprenderte cuando educas a tu nieto.
Perdónenme, mis queridos alumnos, por ser tan huachafo. Por mi mala educación. Por mi mal gusto. Por repetir mis frases. Por gritar. Por olvidarme siempre qué día es hoy. ¿A quién le importa qué día es hoy? Por no devolverte tu lapicero. Por no valorar esa foto que te encantaba. Por ser tan tonto de llamarte señorita. Por ser tan tonto de llamarte caballero. Por ser así de distante. Perdónenme por no darme cuenta del valioso ser humano que tengo al frente. Perdóname por decir que Annie Leibovitz es mejor que Mario Testino. Por jalarte. Por decirte que eres un vago o una vaga. Por no tener preferencias. Por no ponerte 20 siempre. Por gorrearte una galleta. Por pedirte una manzana. Por decir en voz alta “acepto todo tipo de sobornos”. Por preguntarte quién es él o ella en la foto. Perdóname, mamá, por incendiar tu ropero cuando era niño.
Perdóname por renunciar. Perdóname por ser tan inmaduro. Tan inestable. Por decidir que nunca más regresaré al fotoperiodismo. Por preferir ser profesor. Por dejar mi cámara a un lado. Por escribir cada estupidez que se me ocurra y mentir tanto en mi blog. Por ser tan inseguro y compararme. Por ser tan pero tan imbécil de tener ego. Por no escucharte cuando me hablas. Perdóname por llevarte a comer carnes en restaurantes carísimos y llevarte a beber cerveza en un bar del Centro de Lima. Perdóname por decirte, ya no te quiero.
Perdóname por valorar tanto la música en español. Por no escuchar salsa. Por no saberme las letras de las cumbias. ¿Quién diablos es El Cangri? Perdóname, por no mirarte cuando me miras ya que pienso que me vas a acusar. Por ser tan hiriente. Por no superar mis traumas.
Y con esa estela, quiero decir que lo siento. A ti que te he ofendido. A ti que no te atiendo. A ti que crees que te doy poca atención. Por todo. A veces, uno se siente con la intención de mostrarse sin temores y sin problemas. A veces, uno quiere decir, mira, no soy tan mal tipo. A veces, quieres un poco de cariño. A veces eres inmaduro. A veces te jode la mierda. A veces piensas que mejor es irse lejos. Sin mirar atrás. Ser un jipi. Vender trenzas en Máncora y fumar hachis todo el día. Pero a veces, como hoy, mejor te preguntas, ¿por qué no limar asperezas? ¿Por qué no pedir perdón? Abrazar. Cobijar. No culpar a nadie. No buscar culpables. Crecer. Empezar de cero. ¿Por qué no perdonar, para que te perdonen? Ya que la vida es más que una notita suelta. Ya que la vida es más que un estúpido cuento en un estúpido blog. Que la vida se resume en esos momentos mágicos que te parten el alma de poeta: una mirada. Una sonrisa cómplice. Recibir un beso. Mirar una preciosa foto. Recibir el abrazo de un amigo. Mirar la sonrisa de mi hijo. Que la vida debería resumirse en vivir feliz viendo a todos vivir felices. Por eso, por favor, perdóname, que yo te perdoné.
* A Luigi Faura. Crezco escuchándote y leyéndote, broder.



1. a c | d | Febrero 14th, 2010 at 10:04 pm
Pero Annie Leibovitz es mejor que Mario Testino, verdad?
2. jean pierre | Febrero 15th, 2010 at 3:18 pm
no te perdono! me llegas al webo derecho! jum! pero vale el intento xDDDDD
3. Elmo Nofeo | Febrero 15th, 2010 at 4:24 pm
“Perdóname que yo ya te perdoné”
no funciona, como no lo hace
olvídame que yo ya te olvidé,
amamé que yo te amo,
coméntame que yo ya te comenté,
linkéame que yo ya te linkié.
4. Oscar | Febrero 15th, 2010 at 4:46 pm
14 de febrero…
un día para los enamorados…
y para que los comercios hagan caja.
Hipocresía pura.
Para demostrar amor no hace falta ningún regalo material.
El mejor regalo es el que nace del corazón.
5. Alfredo Zuñiga | Febrero 15th, 2010 at 5:36 pm
Nunca es tarde para hacer mea culpa de cosas malas que hacemos o cosas buenas que dejamos de hacer. A mi parecer aun tiene mucho por dar en la carrera que eligio y me parece prematuro el hecho de pensar en haber colgado los chimpunes en el fotoperiodismo. Feliz cumple y q siga adelante en sus proyectos, pero por sobre todo que este convencido y satisfecho de estar haciendo lo correcto segun sus perspectivas personales.
6. GIOVANNA | Febrero 15th, 2010 at 8:19 pm
CREO QUE CON ESTE POST NOS HEMOS SENTIDO UN POCO MAS CERCANOS A TI, SABIENDO QUE NOS ESCUCHAS Y QUE FORMAMOS PARTE DE TU VIDA Y TU DE LAS QUE TODOS LOS QUE TE LEEMOS, ASI SIN CONOCERTE.
EXCELENTE!! NO HAY MAS PALABRAS
AH!!!…FELIZ CUMPLEAÑOS LUIS!!!!!!! MIS MEJORES DESEOS PARA TI:
BESOS!
7. juan carlos | Febrero 16th, 2010 at 7:19 pm
Yo, te perdono.
8. david gavidia | Febrero 18th, 2010 at 10:54 am
Hace unas semanas escribí algo parecido. Fueron dos confesiones de parte. Lo hice porque intento limpiarme, comenzar de cero, imagino que pedir perdón es otra forma de iniciar…también de reconciliarse consigo mismo… te entiendo, comparito.
dg.
9. Christian Guivin B. | Febrero 18th, 2010 at 1:22 pm
Le pides perdón a tu GORDO amigo?
El gol que no metiste?
La Copa que te llevaste?
A la vieja que te botó de su empresa editorial?
A la gente que te (me) maleteó?
Está bien, te creo….
10. L | Febrero 22nd, 2010 at 6:57 am
perdónalo Luigi!!!!!
11. Oscar Omar | Febrero 22nd, 2010 at 11:45 am
LUCHO, ALGUNA VEZ LEI UN PÁRRAFO QUE DECÍA ASÍ:… Perdón por pedirte mas tiempo del que ya me diste, perdón por no vencer mis temores y enfrentar mi realidad, perdón por amarte y no valorar lo mucho que me amas, perdón por no alejarme de ti por miedo a quedarme solo…, perdóname por favor…
SIEMPRE RECOMIENDO TU BLOG, POR ESO SE QUE ALGUIEN ENTENDERÁ EL MENSAJE. GRACIAS LUCHO…
12. Romi | Febrero 28th, 2010 at 1:51 pm
Yo, te perdono… y vos a mi?
Te quiero muchisimio Ipa, aunque ya casi ni nos comuniquemos, sabé que tu lugar en mi corazon sigue ahi! besos
Deja un comentario
Trackback | Subscribirse al feed de comentarios