25 / Septiembre / 2009

Edipo sigue siendo el rey

No sé si esto les pasa a los que ahora pululan en base tres, pero recuerdo que yo, de niño, quería ser congresista. Claro, en esas épocas era senador o diputado. No sé, repito, si esto le sucede a todos los de base tres, pero yo babeaba con lo bien que hablaba mi padre de tal o cual político; claro, los políticos de ahora son muy, pero muy diferentes a los de antes (¿me explico?). Salvo Javier Valle Ristra y uno que otro más, el resto, pues, no creo que estén a la altura de lo que significa formar parte del legislativo. Antes, como él habían muchos. Pero ya no. Antes, los debates eran hermosos. Hipnóticos. Bélicos, pero hermosos. Para mi padre era escuchar a Mozart. Era un continuo y recurrente acto de placer. Y sí pues, yo de niño quería ser Senador.

Y claro, fui fotógrafo y todo se fue a la mierda. Sin embargo, antes de eso recuerdo que quería ser profesor, por mi madre. Veía cómo se reía con sus alumnos. Cómo les llamaba la atención con autoridad y la veía importante. Esplendorosa. Sabia. Única. Era mi madre y yo estaba orgulloso de ella. Sin embargo, cuando le comenté sobre mis intenciones de emularla pues se espantó. No, me dijo, los profesores sufrimos mucho. Y bueno, con esa explicación asesinó a ese pequeño Edipo que habitaba dentro de mí. Incineró mis deseos de pararme frente a varios alumnos. Destrulló mis fantasías de docente.

A lo que voy es que dentro de mis pantalones habita un figureti. Una persona que desea, sin decirlo, que le presten atención. Oídos. Ojos. Y claro, admiración. No sé si se dan cuenta, pero ser senador y ser profesor, salvando oceánicas distancias, no son tan disímiles. Al menos la esencia, o sea, los motivos por los que quise adueñarme de esa carrera, son los mismos: personas escuchando lo que hablo. Sí pues, soy un figureti.

Cuando llegaba a Epensa, empresa donde trabajaba, no solo saludaba a cada uno de los trabajadores de mi diario (Correo) si no a los de los otros cuatro diarios también. Y no por un tema de educación como mi buena amiga Gisella San Miguel me dijo, si no por que me encanta el roce. La interacción. Saber que la otra persona me escucha. Me encanta adular. Preguntar cómo estás. Desear lo mejor. Aparentar ser educado cuando no lo soy. Eso. Y fácil, justamente eso, es parte de mi ‘atractivo’, si es que lo tengo. Es parte de mi esencia.

Lo que quiero decir, es que me encanta vivir este tramo de mi vida. Mi etapa de profesor. Claro, es lo que yo quise cuando intenté emular a mi madre. Sin embargo, la cosa va más allá. Y es que no soy profesor de matemáticas. Ni de historia. Ni de cosmetología, como me dijo en broma Roberto Poma, un amigo. Soy profesor de fotografía. ¿Cuál es el detalle?, el detalle está en que justo soy fotógrafo. Y enseño lo que sé a la perfección, primer lugar.

Pero en segundo lugar, y esto es lo más importante, es que en las clases teóricas muestro fotos con tal o cual detalle técnico… y muchas de esas fotos son mías. O sea, muestro mi trabajo. Un trabajo no de hace dos días. Un trabajo de muchos años. Y claro, lo que voy a decir es políticamente incorrecto, pero bueno, he tenido la suerte y el talento de hacer un buen trabajo. No es lo máximo. No soy Chambi. Pero de que es bueno es bueno. Y ver que tu profesor enseñe su trabajo y en base a ello te enseñe, genera una estela constante y pronunciada de respeto. De admiración. Seguramente de crítica también. Pero igual es respeto.

O sea, soy un breve senador. Soy un profesor. No titulado, claro. Pero sí preparado. Y bueno, estoy tranquilo. En realidad estoy más que tranquilo. Estoy feliz de vivir esta etapa. Y quiero que sea por mucho tiempo, claro. A lo que voy es que me encanta escribir… pero ya no como antes. No le dedico a cada letra el amor que le dedico a cada clase. No, no, no. Ya no. No le dedico a cada letra el amor que le dedicaba antes. Y eso me lleva a una realidad que no quiero pasar por alto: y es que creo que Crónicas de Pollada, mi blog, mi querido blog, pues tendrá que cerrar. Ya no escribo con el mismo amor de antes. Ya no escribo con la misma frecuencia de antes. Unos amigos me recomendaron no cerrar y escribir de vez en cuando, como lo hago. No lo sé. Pero creo que el amor va de la mano con la fidelidad. Y la vocación no admite sacadas de vuelta. O eres feliz haciendo tu trabajo o trabajas como una mierda, así de simple. Y mi pollada merece respeto. Un respeto que no ha sabido mantener.

Uno se descubre. Se redescubre. Tengo 33 años y me gusta, desde ahora, ser profesor. Lo chistoso es que me inspira a tomar mejores fotos. A agarrar una mochila y hacer los reportajes que nunca pude hacer. A hacer las fotos que nunca realicé. A viajar como nunca antes lo hice. Y mostrarlas en mi clase de diafragma. En mi clase de fotoperiodismo. En mi clase de retrato y moda. Quiero ser un mejor fotógrafo para ser un mejor profesor. Y mi blog no está en ese proyecto de vida. Publicaré mi libro, eso es un hecho. Pero creo que el blog, tarde o temprano, cerrará. No ahora. No mañana. No el próximo mes. Pero cerrará.

A veces llega un mes entero que no escribo nada. Y me siento presionado. Tenso. Con una responsabilidad que uno no desea tener. Y en esta vida, que muchas veces parece corta, pues la misión es ser feliz. Y yo, al menos en el área profesional, lo soy. Y no quiero que eso varíe. Y así como El Che murió por sus ideales, pues yo también moriré con los míos. Cojudo, ¿no?, pero feliz. ¿Acaso uno no tiene porque seguir sus impulsos de felicidad? Claro, cuando digo que moriré en lo mío, no es gratuito. Tampoco es novelesco. Y es que es sabido que a los profesores no les pagan mucho.

Y es por eso que no rechazo ninguna oferta de trabajo. Pero ojo, eso es trabajo. Hace poco me llamaron para una conferencia sobre no sé qué en el que me iban a pagar un dinero simpático por una sola hora de trabajo. Y claro, lo hice… pero me sentía asfixiado. Como dentro de un terno. Pero lo hice y cobré. Hace poco un colega me llamó para escribirle una crónica sobre el cambio generacional del voleibol peruano y también lo hice. Pero después otro amigo del Scotiabank me llamó para darle clases de fotografía a una de las jefas del banco. Y yo, entusiasmado, petrificado y más emocionado sigo esperando como imbécil a que la chica esta me llame. Y me va a pagar solo 20 dólares la hora. ¡Y no me llama hasta ahora! Y seguro que cuando encuentre este texto ya no me llamará, así que la insulto de una vez: ¡maldita bruja, llámame!

Lo que quiero decir es que me gusta más enseñar que hacer las otras actividades que realizo y con los que me gano la vida con creses. No digo que no me llamen los que me proponen otros trabajos. No, no, no. Síganme llamando, por favor. Los necesito. Mi hijo los necesita. Llámenme… o mejor no me llamen y déjenme ser feliz.

Crónicas  25 / Septiembre / 2009 
  • 1. abi  |  Septiembre 25th, 2009 at 6:04 pm

    hoy en clase dijiste que no eras profesor, veo que has cambiado de opinión. me alegra porque eres uno bueno. (un 20 por la franela mínimo)

  • 2. Alí  |  Septiembre 26th, 2009 at 1:27 pm

    Estimado luís, que buena Catarsis. Hasta la más fuerte explosión puede tener una forma armónica. Y como dijo William Wallace: Tu corazón es libre, ten valor para hacerle caso.

  • 3. Clonpi  |  Septiembre 26th, 2009 at 6:46 pm

    Hay q

  • 4. Clonpi  |  Septiembre 26th, 2009 at 6:47 pm

    Hay que ir a donde nos lleve el buen viento.
    Yo por mi parte, estoy desempleado.
    Francamente no desearia que dejes de escribir, pero si es para mejorar, estoy seguro que algun dia volveremos a saber de ti.
    Un abrazo y suerte.

  • 5. Martin  |  Septiembre 27th, 2009 at 2:47 am

    No te presiones, escribe cuando quieras y cómo quieras. Ahí está el vacilón, a quienes te tenemos agregados por RSS siempre nos será agradable saber de tí (y tus ficciones, o tus demonios) mediante tus posts. Un abrazo.

    Martín

  • 6. juan carlos  |  Septiembre 27th, 2009 at 9:24 am

    Buen descargue.

    Eso de la tensión de no escribir en ciertos de lapsos de tiempo es una sensación que yo también comparto… y aquello de la fidelidad que mencionas, es también muy cierto.

    Esperemos que si cierras este espacio, sea de aquí a mucho tiempo, y que si sucede… que al menos tenga un cierre triunfal.

    Saludos

  • 7. Carlos  |  Septiembre 27th, 2009 at 10:10 am

    La libertad es una premisa fundamental del blog, lamentable que sientas la necesidad de cerrar, quizá un fotolog pueda cubrir el hueco donde tu “pollada” quedará(emos) sumida; es la humilde sugerencia de un lector.

    Saludos.

  • 8. Oscar  |  Septiembre 28th, 2009 at 9:54 am

    Cerrar el blog? estás loco? o te pesa el pelo? Si es por exceso o por defecto de algo, creo que debieras tomarte un descanso y permitir que la inspiración emerja espontáneamente, pero si a pesar de ello, decides hacerlo, que sea entonces un final triunfal, como lo dicen en el anterior comentario. Suerte y no te olvides de “11 y 6″ antes de que cierres. Saludos

  • 9. karem  |  Septiembre 28th, 2009 at 3:44 pm

    Bueno no creo que te pese el pelo, porque a decir verdad no tienes mucho, que estas loco si, como se te ocurre pensar en cerrar el blog??????, tomate tu tiempo, igual los que te seguimos siempre estamos pendientes de lo nuevo que haces, ojala y lo pienses mejor, pero si aun despues de pensarlo lo hacess que sea como dicen un cierre triunfal , pero desde ya te digo que te extranaremos quienes te seguimos. Bye Ipa

  • 10. alExAndrA!!*  |  Septiembre 28th, 2009 at 9:16 pm

    o seaaa q cuando me aludas en el instii nO es por educado ..es pOr figuretiii!! jajajajaa qe maaaaal! =( … jaja nO cierres el blOg reciien lO estOy leyeno i me divierteeee!!!

    *=)

  • 11. milagros  |  Octubre 1st, 2009 at 4:45 pm

    Hola Ipa no cierres tu blog, leer tus crónicas es super divertido, algunas hacen reir, otras hacen pensar pero en si son interesantes, que bueno que te guste ser profesor, siempre es bueno compartir lo que uno sabe con los demás.

  • 12. Galileus  |  Octubre 3rd, 2009 at 2:14 pm

    Qué tal compare!… Sabes?… Una de las cosas por las que sigo este blog es precisamente porque tenemos el común el arte del “ojo fotográfico”. En mi caso, NO soy fotógrafo profesional, sino más que nada aficionado. En todo caso, te invito a ver parte de mi producción en flickr.

    Te pido por favor, que mantengas el blog porque aparte de seguirte por compartir contigo el amor por la imagen, también comparto algo de esa sensabilidad con la que expresas el cariño por tu hijo, con la que cuentas tus historias de niñez o juventud, en conclusión, compare!!…

    NO NOS ABANDONES!!!… jejeje!

    Bueno, espero que cuando vuelva por estos lares, sigas por acá!

    Saludos desde Magdalena del Mar!

    Galileus.

  • 13. george  |  Octubre 9th, 2009 at 10:19 am

    Mi querido negro , la vida no se escribe la vida, se vive.

  • 14. george  |  Octubre 9th, 2009 at 10:21 am

    Mi querido negro, la vida no se escribe la vida se vive..

  • 15. george  |  Octubre 9th, 2009 at 10:23 am

    como tenes que vivirlo, escribe la vida de los demás

  • 16. george  |  Octubre 9th, 2009 at 10:27 am

    negrito me olvide de la tilde en tenés

  • 17. george  |  Octubre 9th, 2009 at 10:33 am

    Luchin :

    Doble abrazo

    George.

  • 18. Mieszko  |  Octubre 27th, 2009 at 9:50 pm

    Pues seria malo no volver a leerte, me nutro mucho con tus cronicas. Adelante con lo que te gusta, si te sientes bien sigue.

  • 19. L  |  Noviembre 6th, 2009 at 6:48 pm

    serìa una pena q nos dejes, pero apoyo tu libertad!

  • 20. Marisol  |  Noviembre 19th, 2009 at 11:35 pm

    Si, sabía que eras figuretti, porque no encajaba la idea de alguien que tiene un blog que trate de sí mismo. Y bueno, el blog no tiene por qué ser constante pero si te nace del alma no seguir con pollada, bueno, lo sujeto a cambios hormonales talvez, es decir, uno envejece, crece, ah no sé ni qué decir, pero bueno, talvez en el fondo ya no se sienta ser figuretti o si pero no de esta manera.

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