Domingo 10 de febrero, 2008

Carla, la elefanta

Hoy, Cristian (mi hijo), y yo, dormiremos juntos. Normalmente duerme en casa de su mamá, pero hoy dormirá conmigo. Al llegar, pregunta por su abuelo (mi papá), y de inmediato presiento que no será una noche sencilla. Le digo que está trabajando y trato de animarlo, sin embargo, extiende esa clásica mirada de desgano, que siempre me impone cuando algo no está a su entero gusto. ‘Papá Cholo’, que es como llama a su abuelo, le leía numerosos cuentos con mímicas, gritos y estallidos de emoción, y él, mi hijo, escuchaba a mi padre petrificado, emocionado… imaginando, seguramente, los filudos colmillos del lobo de Caperucita, o la inmensa nariz del mentiroso de Pinocho. Por esos motivos y muchos más, Cristian extraña mucho a su abuelo. Es así que, pensando en emular al señor Iparraguirre, decidí contarle un cuento al niño Iparraguirre.

El problema llegó cuando, al revisar todos los cuentos que mi papá le compró en algún momento, no encontré ninguno que me parezca, siquiera, medianamente interesante. Más claro, todos me parecían demasiado conocidos, infantiles y estúpidos. Y claro, El Flautista de Hamelín (mi cuento favorito) ya se lo había leído mil veces. En realidad, lo releía para mí. Entonces, mientras Cristian esperaba empijamado (dícese de estar en pijamas), su clásico cuento para dormir, yo no sabía qué historia contarle. Fue allí que decidí inventarle uno.

Primero, pensé contarle un cuento de terror, donde la sangre, las mutilaciones y el horror de la muerte, primaran en la narración… luego pensé que fácil no era algo apropiado. Después, se me ocurrió narrarle una historia policial, en el que la violencia sexual, el tráfico ilícito de drogas y la prostitución infantil se apoderen de mi relato, pero luego pensé que si mi madre me oyera contándole esas cosas a su nieto, en el acto me rompería un palo en la cabeza.

Es así, que decidí contarle una fábula tierna donde la fantasía, el amor y la solidaridad florecieran en cada una de mis palabras (nótese lo cursi de mis letras). Le narré la historia de amor de una hormiga y un elefante. Traté de hacer hincapié en que las diferencias (en este caso abismales) son nada, si hay amor. Incluí momentos cómicos como cuando Ignacio, la hormiga, conoció a Carla, la elefanta. Momentos amargos y tristes cuando la protagonista ignoró al pobre Ignacio cuando él, luego de caminar por el pedregoso y largo sendero que significa la pierna derecha del mamífero, le dijo, en su enorme oído, que la amaba. Lo que trato de decir es que me esforcé en narrar bien la historia, así sea esta, creada sin previo aviso.

Sin embargo, veía en Cristian poco interés en el cuento que estaba inventando. Eso me frustró. Di lo mejor de mi imaginación, pero eso a mi primogénito no lo emocionaba. Ese poco interés que le veía, cambió de golpe cuando entró a escena Carla, la elefanta, ya que simulé su inmensidad con mis manos e imposté la voz para emular a la de una mujer inmensa y descomunal. Fue allí que me di cuenta, que más que la historia en sí, a Cristian le interesaba mi actuación. Recordé que mi padre le narraba los cuentos impostando la voz de varios personajes, y yo trataba solo de narrarle las peripecias de Ignacio, y eso, a mi hijo, parecía importarle nada. Así que decidí, darle más interés narrativo a la elefanta y darle, claro está, más énfasis a mi ridícula actuación. Decidí enfocar la historia en Carla y en sus descomunales movimientos en la sabana africana, abundante de leones, tigres y gorilas.

Cristian reía cuando yo movía el trasero imitando el rechazo que, con la cola, Carla le hacía al pobre Ignacio; Cristian se emocionaba cuando me veía bramar imitando el sonido de la elefanta dentro del río; Cristian entristecía cuando imitaba el rostro de tristeza de la enorme Carla cuando se encontró sola, sin la compañía de la pequeña hormiga; Cristian lanzó un rostro de emoción cuando imité el abrazo rarísimo que Ignacio y Carla, se dieron cuando ella regresó a los brazos de su querida hormiga.

Y el cuento terminó. Cristian estaba lejos de dormir. Quería otro cuento más. Le dije que mañana le contaba otro, total, días son los que nos sobran. Por un momento recordé a mi viejo cuando, entre cuentos infantiles, hacía la estancia de mi hijo toda una fiesta. Al parecer, Cristian pudo disfrutar de una buena actuación en ausencia de su ‘Papá Cholo’.

Tengo sed, me dijo. Vamos a comprar una gaseosa, le sugerí. Y fuimos ambos de la mano a buscar una tienda abierta. En el camino iba buscando hormigas en el piso pretendiendo, quizá, ver al pobre Ignacio entra ellas. Ya con la gaseosa en la mano, me pidió que le compre una elefanta de la lejana África, le dije que era muy difícil, sin embargo, le prometí comprarle un peluche con la forma de un elefante. Él, aceptó. Yo, me complací.

Al llegar a casa, me pidió que le contase, nuevamente la historia, y yo ya me había olvidado los detalles. Aun así, se lo volví a contar. Nuevamente se maravilló. Luego de unos minutos, nos acostamos en el sofá de la sala, y por encima de mi pecho hacía las veces de una hormiga con sus dedos. Exigía que yo gritase como un elefante, pero el sueño me venció. Mi hermano me tomó una foto (que es la que acompaña este post), y luego de unos minutos Cristian también durmió.

Al acostarlo, recordé a mi papá cuando me contaba los cuentos a mí. Cuando entre manos me trajo al Caballero Carmelo. Recuerdo lo triste que estaba cuando el gallo Carmelo (tremendo peleador en la arena) enterró moribundo su pico, luego de arrebatarle la vida al temible Ajiseco, de un navajazo. Cómo pasan los años, pensé. Recordé que esa noche, cuando mi padre me leyó las hazañas de el hermoso gallo de Abraham Valdelomar, soñé con sus hermosos plumajes, su garbo y su entrega en la arena… degollando con autoridad a todo gallo que tenía en frente. El Caballero Carmelo, fue en mi infancia, motivos de alucinaciones, sueños de belleza, esplendor y caballerosidad. Es raro de explicar. Pero así fue. Dentro de mis infantiles alucinaciones, le daba finales distintos, en el que el mejor gallo del Perú, salía entre aplausos del respetable.

Y ahora, que escribo estas letras mientras mi hijo duerme, espero que Cristian tenga, con los muchos cuentos que mi padre y yo le hemos narrado, los mismos fantásticos sueños que yo tuve cuando era niño, gracias a mi generoso papá. Espero, que en este momento, mi hijo sueñe con la esplendorosa Carla, la elefanta, y con el pequeño Ignacio y su corazón que es más grande que el de una hormiga cualquiera. Carla e Ignacio serán, por esta noche, su Caballero Carmelo… y yo seré, su Abraham Valdelomar.

Y así Carla, la elefanta, e Ignacio, la hormiga, luego de muchos besos, vivieron felices para siempre…y colorín colorado, este cuento se ha acabado. Hasta mañana, hijo mío.

Crónicas  10 / febrero / 2008 
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  • 1. Inés  |  febrero 10th, 2008 at 2:31 pm

    Seré el primer comentario?! *-* Luis, qué tierno post! Cuando hablas de tu hijito escribes cosas lindas =) Mucha fuerza con el asunto de tu papá. Todo se solucionará: así será.

  • 2. Vit M.D  |  febrero 10th, 2008 at 3:56 pm

    Me hubiera encantado ver la mímica que hacías cuando contabas el cuento. Seguro me mataba de risa. Tierno post, (repitiendo lo dicho por Inesita en el coment anterior), pero q se hace pes, te sale bien esto del maravilloso arte de escribir… y claro, a partir de esto ya deberias de ir pensando en la literatura infantil. A lo mejor eres el próximo J. K. Rowling jeje.Saludos Luchito, cuando los pisquitos?? =)

  • 3. Jassy  |  febrero 10th, 2008 at 5:42 pm

    Maravilloso, quien es padre te entiende perfectamente, somos capaces de hacer lo que sea por sus sonrisas y esos ojos llenos de luz. Felicidades Luis, estas hecho todo un padrazo…Hoy me has hecho llorar…mi abuelito me leia el Caballero Carmelo……Te debo algo, sorry, Abrazos a tu papá Besos!

  • 4. Fa  |  febrero 10th, 2008 at 7:10 pm

    Que tierna historia. En verdad tengo dos hermanitas y un montón de primitos menores de 4 años y no comprenden mucho cuando les cuento cuentos.Excepto uno, Mi pequeño primo Flavio que desde que nació y lo hacía dormir en mis brazos le contaba las cosas que me pasaban (en ese momento parecían trama de Victor Hugo) y nunca dudó en escucharme y hasta ahora él me cuenta sus aventuras en el Jardín de Niños y yo le cuento alguna fábula con variaciones para que las pueda asociar con su vida.Hablando de eso tenía un profesor en primaria que nos contaba cuentos de Ribeyro apropiándoselos, diciendo que las cosas le pasaron a él y nunca me cayó bien. Talvéz mis compañeros de clase no habrína leido Los Gallinazos sin PLumas o La Insignia, pero yo sí y después de cada clase me aseguraba que el profesor charlatán supiera que no me engañaba. Me sentía herida en ese profundo orgullo infantil que parecemos lijar al llegar a la adultez. Ya no nos ofendemos tan profundamente como antes, casi siempre es que una careta se cae y nos “decepcionamos” con esa doble moral que nos hace negar que nosotros también utilizamos caretas.Bueno, me superdesvié. Lo siento u_u Saludos.

  • 5. Mary  |  febrero 10th, 2008 at 7:51 pm

    ah los abuelos…lo abuelos….. con ellos una tarde aburrida o un aparente insipido almuerxo se pueden convertir en los mejores momentos del dia y de nuestras vidas…abrazos para ti y tu ninio que deben estar extranado horrores al abuelo (que regresara pronto no desesperes :)

  • 6. darling  |  febrero 10th, 2008 at 9:10 pm

    Muy tierno, demasiado.

  • 7. Cys  |  febrero 10th, 2008 at 11:03 pm

    Nunca me contaron cuentos antes de dormir. Antes pensaba que era un cliché televisivo y que en verdad nadie hacía eso.

  • 8. El Frankie  |  febrero 11th, 2008 at 6:46 am

    Pxa la verdad a mí nadie me leía cuentos de chiquito.. yo me los leía sólo pero igual la imaginación me volaba a mil. No hay nada como inculcarle la lectura a un niño para que desarrolle ideas.

  • 9. Mi: osea Yo  |  febrero 11th, 2008 at 8:08 am

    Me encanto el cuento de la elefanta carla…Saludos cuidate mucho !!

  • 10. ..."""silvanna"""...  |  febrero 11th, 2008 at 10:45 am

    joer como se te ocurre contarle un cuento de terror y de violaciones de niños!!! Vaya ocurrencias! xDpero lo de carla e ignacio…ami tb me ha gustao!! yo de pequeña tenía un libro que me encantaba ( y aun lo conservo ) que trataba de un cardo, que no lo queria nadie y ni siquiera los arboles le echaban las gotas de agua de sus ramas para que se refrescara. Y así, un dia una mariposa pequeña se posó encima del cardo, y cuando el cardo sintió que alguien lo queria le salió una flor. xD cuantas veces abre leido ese libro , y no me refiero de cuando era pequeña, sino que ahora!!! hasta lo escribí en el blog cuando lo abri!! jejejeUn saludo Luis!

  • 11. Jorge Urbano Malásquez  |  febrero 11th, 2008 at 1:58 pm

    guau.. que chevere, me encanto tu post y en verdad te felicito.Me dio un poco de alegria por lo que narras de tu hijo y lo que hiciste para que se entretenga y me dio pena tambien al moment oque hablabas de tu padre.Tengo un sobrino de tres años al cual le cuento historias muy pequeñas sin prestarme atencion, pero no me canso de contarselas con la intencion que un dia me aplauda o sonria.Un abrazo a la distancia y exitos

  • 12. Crhistian  |  febrero 11th, 2008 at 3:10 pm

    Un post muy tierno, tengo la impresion ke los post dedicados a tu hijo son los que transmiten tu sentimiento de ternura, la ternura de una padre para con su hijo.Saludos

  • 13. Pinky  |  febrero 11th, 2008 at 3:22 pm

    Que gran PAPÁ asi con mayúsculas Ipa!!! que lindo!como ya te dije, que belleza Cris!!!y ya está por cumplir añitos no? Mi nenita cumplio cuatro ya!!realmente como pasan los años! ja!besos y abrazos esta vez solo para usted!!

  • 14. Anonymous  |  febrero 11th, 2008 at 6:05 pm

    buena relacion de padre e hijo, nunca tuve la oportunidad de que me contaron un cuento, pero leo tu post y disfrute mucho esa conexion, de a poco que vas ganando terreno con la elefanta que hasta la pidieron en vivo, jejeje, suerte sigues siendo idolo en el barrio , imprimo tus post y los echo a leer los domingo en la clase.suerte.gabe.

  • 15. magui  |  febrero 11th, 2008 at 7:26 pm

    Hola, que lindo papá eres, haces cosas por tu hijito que yo hubiero querido que mi padre lo hiciera, pero no me quejo, nunca lo haria, también tengo un buen padre aunque no sea tan cariñoso, te felicito porque a pesar de todo lo que te esta pasando puedas crearle un mundo de fantasia a tu lindo nene, ten por seguro que esos pequeños detalles son lo que mas va a recordar.Cuidate mucho y sigue para adelante que aunque de lejos te animo a seguir siendo asi siempre.

  • 16. *Cristal*  |  febrero 12th, 2008 at 4:20 am

    Q divertido! Q buen papá eres, sabes? Y claro, debes haber tenido un gran ejemplo =)Lindo cuento. Y q bueno q tenía enseñanza. Trabajo con niños, tb les cuento cuentos, pero me encargo d actuarlos… Y es difícil q te crean. A lo mejor tienes vena actoral!!! jajajajaCuídate y no olvides nunca de hace tu vida un cuento más!

  • 17. Marilia  |  febrero 12th, 2008 at 6:16 am

    Mi madre me contaba cuentos antes de dormir muy de vez en cuando, pero son uno de los recuerdos más lindos que tengo de mi infancia, no dejes de hacerlo. :)

  • 18. giovanna  |  febrero 12th, 2008 at 2:43 pm

    QUE TIERNO POST, COMO TODOS EN LOS QUE HABLAS DE CRISTIAN….CUAL TODO UN ORGULLOSO PAPÁ!!NO PUEDO DEJAR DE IMAGINARME LA CÓMICA ACTUACION QUE LE HABRAS HECHO A CRISTIAN JAJAJAJ; PERO ASI COMO TU HASTA AHORA RECUERDAS LOS CUENTOS QUE TU PAPÁ TE LEIA, EL TAMBIEN GUARDARA ESO EN SU MEMORIA

  • 19. Gabriela  |  febrero 12th, 2008 at 7:15 pm

    Un abrazo enorme y fuerte para uno de los mejores padres e hijos que conozco.

  • 20. Trovadorhp  |  febrero 13th, 2008 at 10:04 am

    Cuando la tempestad arrecia, no hay nada como mirar con ojos de niño.un abrazo, amigo

  • 21. Jo  |  febrero 13th, 2008 at 12:19 pm

    Me encanta tu blog … cada vez que lo leo me encanta mas … muchas gracias por compatir tus gratos momentos. Suerte y mucha fuerza por lo de tu papa! Saludos desde francia

  • 22. Anonymous  |  febrero 13th, 2008 at 1:42 pm

    bueno, yo sabia el cuento al reves… de ahi viene el viejo y conocido refran: “Como mucha paciencia y saliva, un elefante se comio a una hormiga”…Mauricio

  • 23. HISNI  |  febrero 13th, 2008 at 3:05 pm

    hola,dejame tomar un espacio para dejar un mensaje. gracias.HOLA A TODOS LOS BLOGGEROS, PERSONAS DE TODO EL MUNDO,SERES DE OTRO PLANETA Y A TODOS EN GENERAL, ESTOY TRATANDO DE QUE MI CARTA LLEGUE A LEYCI SUAREZ, ES UN DESEO QUE LE PEDI A DIOS, Y QUE LE PIDO A CADA UNO DE USTEDES, DESDE YA LES DOY MIL GRACIAS POR TODO, Y BUENO ABRAZOS DE UN HUMILDE BLOGGERO AL SERVICIO DE TODOS… DESDE YA A TODOS LOS CONSIDERO AMIGOS, POR ESO GRACIAS Y BUENO SOLO ENVIEN EL MENSAJE A SUS AMIGOS QUE POR ALLI LLEGA ELMENSAJE.PD: TENGAN FE EN LO QUE QUIEREN ,CREAN EN QUE LO HARAN REALIDAD, Y TRABAJEN PARA ELLO , LA TRILOGIA NUMCA FALLA.PD: REENVIENME EL MENSAJE POR FAVOR, GRACIAS POR SU MOLESTIA.

  • 24. Jorge G  |  febrero 13th, 2008 at 5:36 pm

    Buen post…fuerza con lo de tu viejo….

  • 25. La Tía Manocaliente  |  febrero 14th, 2008 at 9:45 am

    Hasta mañana Luis

  • 26. ksft  |  febrero 14th, 2008 at 12:44 pm

    Genial, me gusto la narracion, y los recuerdos.

  • 27. markin  |  febrero 14th, 2008 at 1:41 pm

    Creo por el caballero carmelo nunca me gustaron las peleas de ni de gallos, ni de toros, ni de nada.Bien se dice, que lo que se nos haga en la infancia, nos queda grabado de por vida.De ese modo, todo el cariño que le brindas ahora, quea fijo en su recuerdo. te verá con tus gestos… y es más que seguro, caminará pensando en Ignacio.Chau.

  • 28. ArCaNo  |  febrero 14th, 2008 at 2:42 pm

    tu chamaco hará lo mismo con sus hijos. Esas cosas no se pueden pagar.Que mejore todo..

  • 29. Anonymous  |  febrero 15th, 2008 at 1:21 pm

    Feliz cumple Ipa!! Pásalo lindo a pesar de las cosas difíciles que te están pasando, muchos besos y fuerzas para ti, tu papá y tu hijito.

  • 30. digler  |  febrero 15th, 2008 at 2:15 pm

    estoy seguro que tu hijo atesorará cada una de esas hitorias

  • 31. Jassy  |  febrero 15th, 2008 at 4:03 pm

    CUMPLEAÑOS FELIZ, TE DESAMOS A TI!!!!Que tengas un lindo dia Luchito

  • 32. TRuLy  |  febrero 16th, 2008 at 2:03 am

    TE QUIERO TE QUIEROTE QUIEROTE QUIEROTE QUIERO!!!!!!!!!!!!Nunca es tarde para decirtelo y sobretodo para desearte un muy feliz cumpleanhos…!!Te deseo lo mejor Ipacito de mi vida :) Un beso enorme!!!!!

  • 33. Miguel  |  febrero 16th, 2008 at 9:19 pm

    FEliz cumple IPA, aunque tarde. De niño mi padre nos contaba cuentos a mi hermano y yo luego de la cena. Y nos quedabamos en la mesa hasta tarde, hasta que mi padre notara que estabamos con sueño. Lo curioso es que mi hermano-2 años mayor que yo-contaba los cuentos a nuestros vecinos por las tardes, ya que sus padres nunca lo hacian.SAludos

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