9 / Diciembre / 2007

Tic Tac

Beatriz. Mi soledad la odia ya que siempre fallece cuando suena mi celular y su nombre tirita en la pantalla. La quiero, es cierto. Me quiere, es obvio. Nada más. Sin embargo, ella y yo, no somos novios. La llevo a reuniones con algunos amigos. Ella me lleva a Karaokes con sus amigas de la oficina. Amigos, simplemente amigos. No nos amamos. No nos queremos lo suficiente para caminar de la mano. Nada de mezclas entre sexo y amor. Ella me debe 20 soles por una apuesta en el último clásico, yo le debo unos discos de Calamaro que me prestó en mi última crisis depresiva, y le debo, además, un condón, ya que el último lo compró ella.

En una de esas reuniones, Wilder, un amigo del diario, festejaba el piercing que Gigi, su novia, se había incrustado en la lengua. Ella no dejaba de mostrar el llamativo metal y todos, incluyendo Beatriz y yo, festejábamos su ‘nuevo look’. Al terminar la improvisada y divertida tertulia, Wilder me dice, mientras las chicas estaban en otro ambiente, que se iba a casa para inaugurar ese piercing, y yo, haciendo uso de una obscena ignorancia, le pregunto ¿cómo es eso? Y él, me dice molesto, a veces me sorprende lo huevas que eres, yo no soy ningún huevas, le respondo ofendido, qué mierda crees que puede hacerme ella con un piercing en la lengua. Y yo, confieso, no me esforcé mucho para imaginar lo que él, con muecas graciosísimas, pretendía hacer. Achiné mis ojos y empecé a temblar (que es el mismo tic estúpido que hago, cada vez que me excito).

He comprado una cajita de Tic Tac, añadió con una inmensa sonrisa. Y yo, cambio de actitud y le digo, los Tic Tac de naranja son muy ricos. Él, mirándome con mucha bronca, me dijo, solo los rosquetes como tú pueden comprar caramelos Tic Tac de naranja, compra los de menta, esos que te queman la boca, me alzó la voz molestísimo, como enseñándome, a la fuerza, sobre las costumbres de todo un buen macho, ¿Y qué tiene que ver los Tic Tac con el tema del piercing?, le pregunté extrañado. Wilder, al borde de la indignación, me dijo, no entiendo qué mierda ve en ti Beatriz, piensa, añadió, contando los dedos de su mano, una boca, una lengua con un piercing y un par de ardientes Tic Tac de menta… eso, mi querido niño, son 240 voltios de electricidad entre tus piernas. Y yo, achiné mis ojos y empecé a temblar, nuevamente.

Ya en el cuarto de ese viejo hostal, no podía dejar de lado ‘los experimentos’ que Wilder iba hacer con Gigi, así que desperté a Beatriz, y se lo conté. ¿Qué me insinúas? Me preguntó ¿quieres que me ponga un piercing en la lengua para chupártela? No supe qué responder, y es que en el tono que me lo dijo, supuse que se había molestado. En realidad, no me era para nada desagradable el tema, sin embargo, no podía decir nada en ese momento. Eres un pajero, me dijo al darme la espalda, y siguió durmiendo. Supuse, en ese momento, que el tema había terminado, pero Beatriz añadió, desde su posición fetal, que se pondría el piercing en la lengua, si fuéramos novios. Sonreí, pero luego llegó a mí, una idea que me sacudió por completo, recapacité en algo que hasta ese momento me parecía imposible. Me espanté al pensar que a ella, fácilmente, este tema de la relación sin amor, se le estaba escapando de las manos.

Después de un pequeño y sonoro silencio, se abalanzó sobre mí diciéndome, así que te gustan los Tic Tac de naranja, eres una niña engreída, me dijo juguetona. Y reímos mucho.

Es jugar con fuego, me dijo alguna vez una amiga sobre mi relación con Beatriz. Alguno de los dos perderá. Alguno sufrirá. Me dijo la pitonisa, y ahora, que estoy solo en casa, recapacito en el tema. Recuerdo las veces que Beatiz y yo peleamos y nos mandamos a la mierda. Recuerdo que de una u otra forma la extrañé. Recuerdo que ella me dijo que me había extrañado. Alguna vez le conté sobre una chica que había conocido y que al final, pues, no funcionó, y recuerdo su lánguida sonrisa, evidenciando una pequeña satisfacción por mi desafortunado paso sentimental.

Da miedo, ¿no? Pues sí. Veo el celular, y es ella. No sé si contestar. Igual contesto. Me habla sobre cualquier tontería y se despide. ¿Le estaré haciendo daño? ¿Me estaré haciendo daño? El amor o la ilusión o la costumbre (que a estas alturas de mi vida ya no sé en qué se diferencian) pueden ser muy sigilosas al acercarse, y te aprisionan poco a poco hasta que, sin darte cuenta, te sumergen en sus más profundas y melancólicas aguas. Tomando en cuenta ese concepto tétrico que tengo con referente a ese escurridizo y, a veces, pegajoso verbo llamado ‘amar’, pues supuse que Beatriz estaba enamorada, de alguna forma, de mí. Y me asusté.

Si fuera tu novia, me pondría un piercing, me dijo. ¿Soy un cobarde? Fácil sí, ya que me corro a una relación. Sin embargo, una relación seria, es lo que más anhelo, y ella, al parecer, también. El problema era (es) pensar en la discrepante (y dolorosa) disposición de ambos para caminar de la mano. Más claro, yo no quiero. No sé por qué, ya que, ahora que lo pienso, Beatriz es casi todo lo que busco en una mujer, inteligente, divertida y sincera. Pero no existe esa magia, esa sonrisa temerosa, esas testarudas mariposas en el estómago que a mis 31 años busco. Fácil es la forma cómo empezamos la relación, fácil es el ‘poco respeto’ que siempre nos deparamos (ella salía con quien quisiera y yo, pues también).

Puedo encontrarle miles de explicaciones, por el contrario, no sabía nada de ella. Todo es conjetura. Todo es ilusión. Tenía que hablarle. Tenía que preguntarle. Lo que menos quería (quiero) es ver sufrir a Beatriz. Así que me encontré con ella, y le pregunté cómo se hallaba su corazón. Le pregunté por mí. Le dije que tenía miedo a que esta ‘relación’ se escape de nuestras manos. Le dije, mientras ella permanecía muda, que fácil había que retomar esa amistad sincera, sin que el sexo se interponga. Traté de hablarle sin lastimarla, y no pude predecir lo que venía. Me preguntó sarcástica y con un rostro pícaro, ¿tú crees que yo estaría enamorada de ti. Y sonreí?

Luego de las bromas, añadió, que fácil el dubitativo era yo. Que quizá, el que se estaba enamorando, sin saberlo, era yo, solo yo y nadie más que yo. En un principio quise negarlo, pero luego me invadió la idea que podría ser cierto. Ella concluyó que lo mejor sería terminar esta relación amical, para comenzar una nueva. Más sincera. Menos sexual (cero). Y acepté.

Lo peor llegó, cuando se fue. Sentí, casi en el acto, un insufrible vacío. Como si me arrancaran las entrañas del estómago y no dejaran nada en su lugar. Y ya la extrañaba. Y así, como una ráfaga de fotos, llegaban a mí los diversos momentos que pasé con Beatriz. Esos momentos que llevarán el calificativo de inolvidables. Esos momentos en que las risas, las bromas y el sexo, eran los ingredientes de cada día que pasé con ella por tantos meses. Y se fue. Y me fui. Y así, todo terminó.

Eran las 10 de la noche, de aquel martes. Mi soledad y yo hacíamos el amor como casi todos los días. Y tirita, a lo lejos, el nombre de Beatriz en mi celular. Te parece si pasamos una última noche, me dijo. Una extraordinaria última noche, le contesté. Vamos, añadió, no seas melodramático, es solo sexo. Creo que lo necesito, le dije y colgué.

Y así, disfrutando los últimos minutos con mi soledad, pensé en entregarme como nunca lo hice con ella. Pensé en recibir cada beso como si fueran unos últimos vestigios de ese amor loco, amical y sincero que Beatriz y yo nos supimos regalar en todo este tiempo.

Suena el timbre de mi casa, y abro la puerta. Allí estaba, con falda (me encantan las faldas), zapatos de charol, los mismos que su madre le regaló y siguen tan negros como la primera vez que los vi en aquel restaurant; sonriendo, con las manos en la espalda. Te tengo una sorpresa, me dijo, por ser esta la última vez. Y yo, nervioso como un adolescente, no sabía qué me esperaba el destino en los siguientes segundos. Abrió la boca, y había un arete de presión en su lengua. Luego, sacó una caja enterita y llena de caramelos de menta, Tic Tac. Y yo, mientras achinaba mis ojos y temblaba, no podía dejar de reír.

Crónicas  9 / Diciembre / 2007 
  • 1. Anonymous  |  Diciembre 9th, 2007 at 5:00 pm

    mmm… the level is going down

  • 2. ArCaNo  |  Diciembre 9th, 2007 at 7:10 pm

    cómo es no? Muchas veces, aparentamos ser un continente entero de dignidad y serenidad. Luego, nos ganan la achinada y los temblores.
    Necesidad de seguridad y sexo, tremendos motores.
    Marco Aurelio..!!!,jajaja.
    Saludos, joven..

  • 3. TRuLy  |  Diciembre 9th, 2007 at 8:00 pm

    Pucha no se como algunas personas pueden separar el sexo del amor… Yo aun no se hacerlo….

    Esa despedida debe haber sido de ptm!!! riquisima!

    Un besho :)

  • 4. Anonymous  |  Diciembre 10th, 2007 at 5:11 am

    Maestro, Maestro!!!, LA verdad de su Bitacora de Vida, Significa, Una expresion de Sinceridad y Humor, en cada uno de sus episodios.

    De ahora en adelante cada vez que observe en los quiscos el Tic TAc, no dudare de comprar uno!!!!y empezare la saga tictac. jaja.
    suerte.

    kid.

  • 5. Gabriela  |  Diciembre 10th, 2007 at 7:25 am

    Simplemente: me encanto! Muy bueno Luis. Muy bueno; mientras leia, recordaba algunos pasajes muy similares…

    Un besote.

  • 6. ..."""silvanna"""...  |  Diciembre 10th, 2007 at 7:40 am

    hey!!!! ni me imagino cómo sería esa ultima noche…temblarían hasta los platos de la cocina!! jajaja

  • 7. Jassy  |  Diciembre 10th, 2007 at 10:26 am

    No entiendo el sexo sin amor, simplemente es superior a mi
    saludos!

  • 8. digler  |  Diciembre 10th, 2007 at 3:14 pm

    supongo que lo complicado de todo es que luego de la despedida, desearás otra despedida, y otra y otra más

  • 9. ksft  |  Diciembre 10th, 2007 at 3:28 pm

    Estuvo interesante, me gusto, peor no entendi para que servían los tic tac,plop.

  • 10. mary  |  Diciembre 10th, 2007 at 3:57 pm

    jajajaj…tonces haras otro post contando el piercing en la lengua y el tic tac ;)

  • 11. Luis Miguel Armas Moreno  |  Diciembre 10th, 2007 at 3:58 pm

    Yo siempre compro tic-tacs cuando voy al super, y simpre te leo cuando navego leyendo blogs, y a menudo comento los post que son de este calibre. Chévere.

  • 12. Trovadorhp  |  Diciembre 10th, 2007 at 4:35 pm

    provecho con el piercing … es una experiencia religiosa … en cuanto al sexo sin amor, no se, recuerdas un film frances llamado una relacion pornográfica? … yo tampoco :)
    saludos y felicitaciones

  • 13. Pinky  |  Diciembre 10th, 2007 at 5:42 pm

    Pienso como Truly…
    Ahora…a mí me encantan los Tic Tac de naranja!!!!y no tengo arito en la lengua, pero en la nariz siiiiii!!!jjajajajaja!!!!!!mmm(?)
    Buen post Ipita, aunque me da celos esa Beatríz!grrr…

  • 14. FENIX  |  Diciembre 10th, 2007 at 8:51 pm

    Ojalà que no haya sido èsala ùltima noche, que despuès haya muchas mas.

    saludos.

  • 15. Le Martin  |  Diciembre 10th, 2007 at 10:18 pm

    Dicen que sexo sin amor mas de tres veces, agárrate: ya estás con ella! jejeje
    Los piercings siempre me han llamado la atención, buena historia.

  • 16. Vit M.D  |  Diciembre 11th, 2007 at 1:02 pm

    No tiembles mucho! jajaja… esa si que debió ser una noche mágica, llena de tic tac de menta y mucho sexo, no?
    jaja
    Saludos! Buen post =)

  • 17. Ernesto  |  Diciembre 11th, 2007 at 3:05 pm

    Buena, Ipa! Se te hizo! Prueba, además de los tic-tacs, esos dulces que vienen en polvo y que te revientan en la boca. “Pop-rocks”, creo que se llaman.
    Saludos.

  • 18. *MariJu-Pollita*  |  Diciembre 11th, 2007 at 9:26 pm

    Vamos a tener que hablar seriamente…
    Hay cosas que estas obviando y son importants…
    Lo siento, tengo una cosita en el pecho que me dice que si…
    TE QUIERO..!!
    MUA..!!

  • 19. gabriel revelo  |  Diciembre 12th, 2007 at 10:13 am

    y que tal te fue con las tic tacs????

    el sexo sin amor siempre será peligroso, por más que ambas partes digan que lo pueden controlar, es falso; pues siempre habrá uno (o peor, los dos) que terminé poniendo el corazòn en el juego.

    a mi me pasó una vez, y sigo haciendo hasta lo imposible por librarme de los fantasmas.

    saludos!

  • 20. Jorge Urbano Malásquez  |  Diciembre 12th, 2007 at 1:10 pm

    Pues mis mas sinceras felicitaciones, este texto es buenazo, me impacto y me ha hecho pensar demasiado… uff.. eso del sexo sin amor es una cosa que quisiera que pasase en mi vida, pero lastimosamente no puedo pensarlo (resumiendo, soy un cero a la izquierda. Eso del Tic Tac… me hace imaginarme cosas,m y eso que no menciono lo del pirsing.. ayayayyy.. que cosas ¿no?.. jeje.. Cuidate y Suerte

  • 21. El Frankie  |  Diciembre 12th, 2007 at 2:47 pm

    Pxa broder es cierto.. cuando terminas con una amiga que es más que una amiga, podría decirse ‘amiga cariñosa’ o ‘aminovia’ es fregado. De verdad sientes un vacío como si de verdad terminaras con una pareja real y es que aunque llevas la relación como una amistad, muy en el fondo sientes que algo va en serio, y que finalmente, como te dio tu amiga la pitonisa, uno de los dos va a terminar lastimado.
    pd. lo de los tic tac lo guardaré para cuando consiga a alguien con piercing nomas

  • 22. darling  |  Diciembre 12th, 2007 at 4:02 pm

    Hmmm… ¿Y si te propones enamorarte de ella? El amor al final es una decisión.

    Mira que nadie se agujerea la lengua x alguien que no le importa…

  • 23. Luis Miguel Armas Moreno  |  Diciembre 12th, 2007 at 6:18 pm

    ¿Por qué el conspicuo fotógrafo Luis Iparraguirre comenta sólo blog de mujeres?

    ¡Qué angurriento!

  • 24. Galileus  |  Diciembre 13th, 2007 at 6:08 am

    Estimado y celebrado Lucho,
    Permíteme felicitarte por otro post simplemente genial… cada post tuyo supera al anterior!… ADELANTE MATAOR!!!

    Saludos galileanos!

  • 25. Luis Iparraguirre  |  Diciembre 13th, 2007 at 8:14 am

    ANÓNIMO: Yes, I know.

    ARCANO: Marco Aurelio, maestro!

    TRULY: Sexo sin amor. Un tema bastante amplio como para tratarlo solo en un post.

    ANÓNIMO: Bien con la saga Tic Tac!

    GABRIELA: Estas historias son las bitácoras de varias personas. Tú, yo y muchos más.

    SILVANA: Y los platos de la cocina se caerán.

    JASSY: No es superior. Es diferente, nada más.

    DIGLER: Eso es cierto, pero cuando te decides a un No, creo q eso será.

    KSFT: No expliqué bien? Chess.

    MARY: Lo pensaré.

    LUIS MIGUEL ARMAS MORENO: Gracias por tus comentarios. Espero, entonces, verlos más seguido.

    TROVADORHP: Buena pela. En realidad, la veo casi siempre.

    PINKY: Así que en la nariz, eso lo veremos.

    FENIX: Eso lo veremos más adelante.

    LE MARTIN: Vica los Tic Tac y los piercing.

    VIT M.D: Luego te cuento. Muy divertido!

    ERNESTO: Siempre me río mucho con tus comentarios. Siempre sorprendes.

    MARIJU POLLITA: Hablaremos, me interesa mucho.

    GABRIEL: Esos fantasmas son muy difíciles de desaparecer.

    JOSÉ UBANO: Nada que cero a la izquierda, no solo sentirás Tic tac, si no hasta caramelos de limón.

    EL FRANKIE: En ralidad es un tema bien complicado. Espero que nadie salga lastimado.

    DARLING: Creo que es más complicado que eso.

    LUIS MIGUEL: Conspicuo, lindo adjetivo. Qué significa?

    GALILEUS: Muchas gracias, mi buen amigo bloggero.

  • 26. reina imposible  |  Diciembre 13th, 2007 at 3:56 pm

    quedense juntitos, son tal para cual…son cómplices.
    la mariposas y los temblores son flor de tres meses como dice mi querido erich fromm.
    un abrazo
    reina imposible

  • 27. Mu  |  Diciembre 13th, 2007 at 4:20 pm

    y es cierto?

    asi no lo fuera, sucede.

    lo sé

  • 28. Cys  |  Diciembre 16th, 2007 at 9:45 am

    una relación así eventualmente lleva al amor

  • 29. Xiatzhu  |  Enero 3rd, 2008 at 6:28 am

    Cosa seria , es como si confesaras que tu primera mamada de tetas fue a los 35 años o algo asi. Pucha ,brother, te la pasamos si es que publicas fotos acercamiento total de las tetotas de la ministra que te choteo via Bayly, cosa que no debe preocuparte mucho, pues quien sabe si se encuentran solos y en un callejon…eso si brother, publica o mandame esas fotos que se, estoy seguro, archi seguro, por tu perfil pajeril cronico, tu has tomado. Bueno un salud desde el episcolario mas radical, ahora juerguerojedih.blogspot.

  • 30. Sophie  |  Febrero 29th, 2008 at 1:20 am

    hola!
    he acabado aqui de la manera mas tonta, buscando si aun se vendian los tic tac…y ya veo la cantidad de usos de los dichosos caramelitos.. ;)

    respecto a la entrada..estos temas del amor/sexo son muy complicados, es jugar con fuego intentar que una relacion sexual sea unicamente eso, sexo..aunque las dos personas tengan las cosas muy claras desde el principio, no se sabe que derroteros tomará la “relacion”..en mi opinion, en la intimidad del sexo se crea inevitablemente un vinculo de union, será q soy demasiado enamoradiza, pero yo lo siento asi.

    Un saludo
    ;)

  • 31. Chio  |  Abril 12th, 2008 at 10:05 pm

    sexo sin amor, hecho, y salido de esa experiencia sin ningun tipo de sufrimiento (en una ocasiòn) en otra no se porqué diablos todavía no puedo salir… no lo pude controlar!y me quede engancham recontra torreja yo… recorcholis… ser mujer es dificil… ser hombre tb asumo…

  • 32. karem  |  Mayo 15th, 2009 at 4:18 pm

    Ipa como siempre tus historias no dejan de ser realmente buenas, algunas mas sexuales que otras, pero buena finalmente, la verdad que despues de leer esta historia espero que por lo menos hoy no se me cruce ninguna tienda ofreciendo esos TIC TAc jajajaja, pero hay que ver que tienes cada cosa para contar cuanto quisiera yo tener la facilidad para contar mis experiencias y provecho con tus futuros TIC TAC, provecho IPA

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