El Maniquí
Cuatro paredes blancas. ¿Mamá? ¿Qué hago acá? Me duelen mis brazos ¿Por qué me amarran? ¡Alguien que me ayude! ¡Hay alguien allí! Silencio. Más silencio. Se adormecen mis piernas y me siguen doliendo los brazos. Llegan los recuerdos… y, poco a poco, la sonrisa de mi madre, hace que la tensión de mis brazos disminuya. Su sonrisa como un sol. Sus manos en mi rostro y su beso, caliente y tierno en mis mejillas. Fue así, que entre el tiernísimo amor que me daba mi madre, cuando la conocí. Fue allí, cuando la vi por primera vez. Y allí estoy, caminando por la vieja vereda de mi casa. Y la vi…La mirada lejana, tan triste. Creo que por su mirada me sentí identificado. Creo que por esos ojos azules me enamoré. Siento esa soledad suya, tan mía. Siento su mirada tan familiar y tan dolorosamente única y hermosa. Cuadra tres, avenida Libertadores. Al doblar la esquina la vi. Como todos los días de mi vida. Como esa tarde de abril. La vi deportiva. Y no me miró. La vi, al día siguiente, en traje de baño y juro que se sonrojó. La vi, luego de un mes, de novia, y me sonrió.
Antes de doblar la esquina, me peinaba con las manos. Antes de doblar la esquina ya temblaba. Antes de doblar la esquina, la imaginaba… tan linda, tan limpia… con sus zapatos de charol, con su vestido de domingo, con sus shorts de fin de semana, con sus blusas de verano. ¿Cómo te llamas?, le pregunté en silencio. María Julia, me respondió sin hablar, y sonreí.
Hola, María Julia, al empezar la acera. Adiós, mi amor, al terminar la cuadra. Todos los días de mi secundaria, todos los días de mi adolescencia. Sentía que me miraba ofendida cuando pasaba con una amiga del salón, y, para resarcir mi falta, a todas horas la iba a ver. Sentía que me miraba enamorada cuando me veía con camisa y corbata, y yo, avergonzadísimo, sostenía el brazo de mi madre.
Mi madre. Mi bella madre. ¿Dónde estás mamá? ¿Por qué me dejaste? Lo siento joven, me dijo la señora Teresa de la tienda del lado, cuando llegué del colegio. Me miraban. Todos me miraban. ¿Por qué me miran así? Y allí, a dos cuadras de mi casa, te vi. Echada en la pista. Dormidita. Blanquita. Con tus ojitos cerrados. Y me enjugué las lágrimas con las manos llenas de tu tibia sangre. Y me enjugué la vida con la tristeza de tu muerte. Te quise levantar, pero no me escuchaste. Te quise llevar a casa. Mi almuerzo, ¿recuerdas? Y no me escuchaste.
Encerrado en mi cuarto. Días. Semanas. Meses. Y hablaba con ella. Juro que me escuchaba y respondía. Juro que sí.
Y allí apareciste, María Julia. Tus recuerdos llenaron mi soledad. Como un disparo en el silencio. Como una bengala en la oscuridad. El recuerdo de tus azules ojos llenó de vida mi segura muerte. Y te busqué. Y te encontré. En el mismo escaparate. Detrás de esos vidrios. Como siempre. Con tu boquita menuda y granate.
Yo, bien vestido, peinado con el cepillo de mi madre, y temblando, te vi. Me acerqué y lloré frente a ti. No me avergüenza. Y me dijiste, juro que así fue, que no me preocupara, que esto pasará, me dijiste que me querías, me dijiste que me amabas como mi madre me amaba. Y detuve mi llanto.
Yo amaba a María Julia. Yo amaba a esa mujer. Y así fue, en medio de mi dolor, en medio de la calle, me dijo: libérame.
Fue una iluminación. Vi el futuro en brazos de esa mujer que dijo quererme como mi madre. Un futuro lleno de esperanza. Lleno de lo que ya no tengo. Lleno de amor. Fue una revelación. No lo pensé. No fue necesario. ¿Era necesario? ¿Debí meditarlo? ¿Es necesario pensar teniendo la roca a medio metro? La roca. Sostuve la roca y la lancé contra los cristales.
Lluvia de vidrios en medio de un escándalo. Y te cogí con tu vestido de novia, y corrí, y corrí, y corrí…
Y en medio de la pequeña cocina, bailamos un vals, cantamos un bolero y reímos con una polka. Yo bailaba de puntillas para verme más alto y tú llorabas en silencio, lo juro. Hablamos de mis estudios, hablamos de tu trabajo. Sentimos que el pasado era un verso perdido en un viejo poema, por eso soñamos con el futuro, por eso nos emocionó todo el amor que podíamos compartir, por eso los recuerdos de mi madre se quedaron en el pasado. Y fui feliz, juro que fui feliz.
¿La felicidad puede ser efímera? ¿Pasajera? ¿Engañosa? ¿Qué tan desgraciada puede ser la vida cuando eres feliz? ¿Se puede tener momentos bipolares en cuestión de segundos? ¿Cómo podía predecir, dentro de una sincera felicidad, que te iba a perder? Y llegaron ellos. Me sacaron a empujones de mi casa. ¡Ella me ama! ¡Yo la amo! Pero no. Nadie escuchó. Todos me golpeaban. Y la vi llorar, juro que la vi llorar. María Julia lloró como yo. Lloró como lloraba mi corazón.
Cuatro paredes blancas. ¿Mamá? ¿Qué hago acá? Me duelen mis brazos ¿Por qué me amarran? ¡Alguien que me ayude! ¡Hay alguien allí! Silencio. Más silencio. Se adormecen mis piernas y me siguen doliendo los brazos. Llegan los recuerdos violentamente, y poco a poco la sonrisa de mi María Julia me iluminan el rostro y revientan mis ojos a llorar. Aquí estoy. Solo. Naturalmente solo. Como debe ser. Porque los locos somos un peligro. Podemos enamorarnos. Podemos respirar. Podemos ser libres. Podemos amar. Y eso, no está bien… aun me duelen los brazos, aun siento mojadas mis mejillas. Siento que soy infeliz. Ahora sí, la vida me dejará en paz, ya que por fin soy totalmente infeliz.



1. Vit M.D | noviembre 25th, 2007 at 4:37 pm
“Hola, María Julia, al empezar la acera. Adiós, mi amor, al terminar la cuadra.”….muy tierno, bastante lindo, buen sentido de las letras…coómo siempre Ipa!…xvr man =)
Akí t dijo el link de mi blog… http://unaqueotraperla.blogspot.com
2. ArCaNo | noviembre 25th, 2007 at 5:06 pm
Y entonces llegaron ellos
Me sacaron a empujones de mi casa Y me encerraron entre estas cuatro paredes blancas
Donde vienen a verme mis amigos
me perdí el concierto, saludos joven
3. •]•·´º´» TáTa «´º´·•[• | noviembre 25th, 2007 at 5:40 pm
Holaaa!!
Bueno tu post. Pasando por aqui después de tiempo.. y revisandó tu anterior post. Para decirte que tienes un nño Hermoso ( y como tu lo dices, él ya lo sabe) y vaya que si es verdad! Muy lindo!
Estoy segura, que con el paso del tiempo el comprenderá. =)
Abrazos !!
Cuidate
Besitos para el NiÑO (jojo)
4. Anonymous | noviembre 25th, 2007 at 7:46 pm
ultimamente, con lo de las canciones, estás medio tela
5. Petisita | noviembre 25th, 2007 at 7:47 pm
“Sentimos que el pasado era un verso perdido en un viejo poema, por eso soñamos con el futuro”
Que lindo imagen Ipa, me encantó.
6. Ana Lucía | noviembre 25th, 2007 at 11:32 pm
Que lindooo, cuanta ternura
))
y si los locos podemos ser un peligro, podemos amar, respirar, ser felices
))
me entere del concierto: “dos pajaros de un tiro” un poquito de envidia senti…
me dijeron que estuvo muy muy muy pero muy bueno!
7. TRuLy | noviembre 26th, 2007 at 1:12 am
Es que esa cancion es bella…
mientras leia la tarareaba en la cabeza…
8. JoseLo | noviembre 26th, 2007 at 8:19 am
como diria la version de daniel f:
“por eso me gusta estar entre tanto loco de mier** cara**”
9. ..."""silvanna"""... | noviembre 26th, 2007 at 8:34 am
Qué historia más chula !!! siempre me acabas sorprendiendo!!! nunca se sabe por donde bas a tirar!!! escribes cosas que a nadie se le ocurririan escribir….y eso me encanta!!! a ver qué preparas para el lunes que viene…jejeje que los lunes nunca se me olvida pasarme por tu blog!!!!
Hasta pronto!!!! Un beso muy muy grande!!! Xauuu!
10. Jassy | noviembre 26th, 2007 at 10:00 am
¿La felicidad puede ser efímera? ¿Pasajera? ¿Engañosa? ¿Qué tan desgraciada puede ser la vida cuando eres feliz?
La felicidad es , simplemente y esta para disfrutarla cuando se la tiene..
Un beso, muy tierno tu post.
11. El Frankie | noviembre 26th, 2007 at 10:08 am
Solo he escuchado la versión de Daniel F. Tengo que busacarme la de Joan Manuel.
12. Anonymous | noviembre 26th, 2007 at 10:47 am
La mejor canción de Serrat, sin lugar a dudas. Me deja siempre perpleja y con muchos recuerdos pululando en la mente. Buena historia, buen escritor. Pero eso lo sabes de sobra *idiota* ! jaja. Espero que el concierto haya sido realmente bueno y el martirio y autotortura por no haber estado ahí valgan la pena.
Saludos y prontos consejos!
La que te cae mal – huachafa – posera – engreída – coqueta – maldita
(Creo que estamos a mano no?)
13. Santiago J. | noviembre 26th, 2007 at 11:03 am
Un post muy bueno, a pesar de estar basado en la cancion de Serrat, se ve que hurgas bastante en tu ambiente creativo. Saludos!
14. La chica de la boutique | noviembre 26th, 2007 at 1:22 pm
Era la gloria vestida de tul,
con la mirada lejana y azul,
que sonreía en un escaparate…
Esa canción es preciosa, con ese post me hiciste recordar algo que había escrito sobre, casi, el mismo tema.
Muchos saludos
PD: Me quedé con las ganas de ir al concierto.
15. Las Sinapsis de Azazel | noviembre 26th, 2007 at 8:40 pm
por eso me gusta estar en medio de tanto loco …. un abrazo y como siempre excelente relato cuidate escribidor…
16. linch | noviembre 27th, 2007 at 6:26 am
seee… yo tb la escuche por el F. bien F. una vez vi la historia inspirada en la misma canción mmm y francamente me quedo con tu relato.
salu2
17. *MariJu-Pollita* | noviembre 27th, 2007 at 8:06 am
Sos un amor Luis…
GRACIAS..!!
Sabes que es verdad, todo pasa, siempre pasa…
Y tenes razon, TE AMO..!!
Porque sos una persona de oro…
La felicdad es engañosa y pasajera, lamentablemente es asi…
MUA..!!
Gracias..
^^…
Beso a Cristian…
18. Alexander | noviembre 27th, 2007 at 5:37 pm
El precio de la paz de la infelicidad
19. Anonymous | noviembre 27th, 2007 at 8:35 pm
Puta la verdad estoy con dos pisco sours encima y al leer escaparate se me vienen a la mente los años en los que Carton Piedra iluminaba mi mente y me hacían creer en ese amor platónico entre la mujer bella detrás del vidrio y yo, un colegial mediocre que moría porque una beldad tan serena, inperturbable y reposada estuviera a mi lado.
Eres bueno man, escribes de la puta madre y mi amiga no se equivocó a recomendarte. No te voy a dejar de leer, ni sobrio ni ebrio, porque las buenas letras entran a la mente en cualquier estado mientras repiquen y retumben en lo más profundo del ser.
Sigue adelante socio
Iván
20. Daniel | noviembre 27th, 2007 at 9:01 pm
esa cancion es bravaza, la version del F es simplemente espetacular, “por eso me gusta estar entre tanto loko de m… csm”
21. DAniel | noviembre 27th, 2007 at 9:02 pm
esa cancion es bravaza, y la version del F es espectacular: “por eso me gusta estar entre tanto loko de m.. csm”
22. Supayniyux | noviembre 29th, 2007 at 3:26 am
La mejor canción de Serrat, sin lugar a dudas. Me deja siempre perpleja y con muchos recuerdos pululando en la mente. Buena historia, buen escritor. Pero eso lo sabes de sobra *idiota* ! jaja. Espero que el concierto haya sido realmente bueno y el martirio y autotortura por no haber estado ahí valgan la pena.
Saludos y prontos consejos!
La que te cae mal – huachafa – posera – engreída – coqueta – maldita
PD1:Ahora estamos a mano no?
PD2: No era mensaje anónimo, era falta de saldo!
23. ksft | noviembre 29th, 2007 at 3:45 pm
Me gusto, es un delirio total, ES GENIAL, felicitaciones, estuvo muy bueno, muy triste, la reflexion sofre la felicidad, en realidad uno de tus mejores post por tood lo que expresa. Gracias por escribir, adios
24. Mary | noviembre 30th, 2007 at 9:51 pm
….de amor y de locura???…o el amor es una locura?? o estamos locos cuando amamos ??? eso me vino a la mente cuando lei este post..
saludos
25. cristian | marzo 25th, 2010 at 4:43 pm
hola est muy chevere pofdrias decirme si conoces de donde se inpiro joan manuel serrat para esa cancion
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