Gabriela y Silvio Rodriguez
Fines del verano pasado. Gabriela despierta por una erótica caricia de los rayos del sol. Hace un café romántico o barroco. Recobra su cabeza en agua fría… y en el espejo mira a la mujer que cada día piensa que es su día. Vaya forma de saber, piensa rendida, que aun quiere llover sobre mojado. Vaya forma de saber, que hoy será lo mismo que ayer.
Llega a la puerta de la oficina y no quiere entrar. Cree que todos lo saben. Cree que todos la mirarán burlándose. Ella sabe que es una buena muchacha, de casa decente y, sin embargo, qué pensarían todos si lo supieran, qué diría la gente el domingo en la misa si saben de ella. Qué dirían los amigos, Los viejos vecinos, su madre, su hermana… se toca el vientre y, por la ventana, mira a Javier, el hombre que dijo amarla y ahora no quiere saber nada de ella. Se aplasta el vientre y piensa en qué diría Dios si supiera que ella ha amado sin la iglesia y sin la ley. Dios, aquién ya se entregó en comunión. Dios, que hace eterna las almas de los niños. Niños, como el que tiene en el vientre.
¿Abortará? ¿Dejará el trabajo que tanto esfuerzo consiguió? Gabriela no quiere un falso papel. Ella sabe que tendrá un hijo con padre o sin él. Así que se enfrenta al qué dirán. Ingresa sobria, sonriente y Javier baja la mirada y encoge los hombros, cual cobarde.
Ella sabe qué pasa, ella sigue sonriendo, ella se ve tranquila, ella saluda en voz alta, ella mira sus uñas y comenta que tiene que ir al manicurista, ella revisa los diarios, ella contesta una llamada, ella cuelga… ella se ve bien, normal, alegre y feliz. Pero no. Quiere llorar, pero ríe. Quiere mirar, pero ignora. Quiere odiar, pero ama, ama mucho y sufre más.
Cree que nadie la ve, así que, entre los archivos que tiene en su computadora, lee las letras de un poema que le dedicó:
“Cómo gasto papeles recordándote
Cómo me haces hablar en el silencio
Y cómo no te me quitas de las ganas
Aunque nadie me vea nunca contigo”
Los lee, contradictoriamente, a la volada, como para no sentirse afectada, pero igual le arranca un suspiro. Ese espíritu masoquista que heredó de su madre la doblega casi siempre. Es así que Gabriela trata de ignorar su presencia. Solo trata, ya que en un momento cruzan miradas. En un momento escucha sus risas. En un momento le mira sus cabellos por el espacio existente entre su cartera y la computadora. En un momento escucha su voz, y así, en un momento, también, piensa en que ojalá se le acabe la mirada constante, la palabra precisa, la sonrisa perfecta. Reza en silencio, suplicando que ojalá pase algo que lo borre de pronto. Reza que por favor, encuentre otro trabajo y se vaya, espera, en el último caso, que, por lo menos, se lo lleve la muerte, para no verlo tanto, para no verlo siempre, en todos los minutos, en todas las visiones…
Termina su turno y se va a casa. Es verano y, sin embargo, hay frío. En el camino, piensa. En el camino, recuerda. En el camino, se toca el vientre. En el camino, inventa un nombre, un segundo y un tercero. En el camino, llora. En el camino, extraña. En el camino, piensa en rabos de nube, en unicornios azules… y duerme.
Es día de frío y llega a casa. Viene en la tarde, cansada de un jueves. Al entrar mira los muebles, su perro y millones de fotos sin arreglar. Está todo desordenado, como siempre. Recuerda que tiene que llamar a la señora Esther para que limpie. Mira sus despojos que, como siempre, están esperando su vuelta en el que presiente que nada ha cambiado. Recoge su pelo, que estaba tan libre durante el día, quizá porque nunca, nadie lo vio preso… entre el carmín.
Se sienta y cena una pizza que compró en el camino. Mientras come, recuerda que su hijo no tendrá padre como ella. Recuerda toda la vergüenza que pasaba en el colegio el día del papá. Recuerda las burlas que sufrió por saberse huérfana. Recuerda todo lo que sufrió su madre para educarla, para darle de comer. Recuerda que ella lloraba de pena… Y todas las culpas le dan con un peso mayor que sus fuerzas y pugnan sus ojos y en esa tarde loca, llora nuevamente. Y se siente tan débil ante el dolor que con sus dos manos se tapa la boca.
La angustia es el precio de ser uno mismo, piensa. Mejor ser felices como lo son mis amigos. No importa mentirse para ser felices. No importa engañarse para sonreír. Y se tranquiliza. Y suena el timbre. Y es Javier.
Gabriela abre sonriendo, pero tiene los ojos rojos. Javier, luego de un largo silencio, le pide perdón. Ella, sigue muda. Te amo, le dice. Quiero que tengamos a nuestro hijo. Quiero casarme contigo. Le dice Javier, casi llorando. Ella, sigue muda e incrédula.
Responde por favor, le pide Javier, acaso ¿te molesta mi amor?, Si mi amor es todo cuanto tengo, si lo niego, o lo vendo ¿para qué mierda respirar? Te amo Gabriela.
¿Te molesta mi amor?, le preguntó, y ella no respondía. Quería abrazarlo. Quería darle una bofetada y llorar. Quería hacerle el amor. Quería amar. Quería sentirse deseada, protegida, ultrajada y santificada con ese amor que sentía, ese que abre pecho a la muerte y despeña su suerte por un tiempo mejor. ¿Te molesta mi amor?, le preguntó, y ella le respondió. Tu amor no me molesta, me molesta el mío.
Él sonríe, la intenta abrazar, pero ella, también sonriendo, le pone un alto, y le aclara: Pero te va a costar, todo esto te va a costar, así que te tienes que esmerar. Él asiente con la cabeza, avergonzado aun, pero sonriendo, y le dice, te parece si te preparo unas tortillas. Ella, acepta y le abre la puerta las puertas de su departamento y, también, las puertas de su corazón.
Luego de unos minutos, al verlo cocinar, se acaricia el vientre, con mucha ternura, y dice en voz baja, que va ha ser falta un buen otoño, tras un verano tan largo… le dijo tengo frío, acércame calor, y él fue con tanto brillo que encendió su corazón. Y mientras la besaba, le dijo en un temblor, esto es lo que faltaba para que saliera el sol. Así, entre gotas de rocío, entre el humo de tortillas quemadas, hicieron el amor.
Gabriela, extasiadísima, se esforzará, de ahora en adelante, por ser feliz, se esforzará por el niño que lleva dentro, quién es, por quien merece sonrisas, por quien merece felicidad… por quien merece amor.



1. Pinky | Noviembre 11th, 2007 at 6:21 pm
Este post me trajo muchos recuerdos, me emocionaste hasta las lágrimas amigo! Gracias por escribir tan lindo!
“Mi amor no es amor de mercado… porque un amort sangrado no es amor de lucrar…”
2. Petisita | Noviembre 11th, 2007 at 6:23 pm
Silvio, para mi marcó una epoca en mi vida y cada vez que lo escucho es volver a los 17 despues de vivir un siglo. saludos!
3. VICTOR FLORES LAZO | Noviembre 11th, 2007 at 6:58 pm
buena historia Luisipa!!…es una realidad de muchas mujeres, te juro q ue leyendo pense que tu historia iba a terminar en tragedia, pero luego se esbozó una sonrisa en mi rostro xq ya iba a ponerme a llorar…sigue asi =)
4. Miguel | Noviembre 11th, 2007 at 7:11 pm
Bonita historia Luis, realmente supiste manejar el tema en tu crónica. Me conmoviste. Te felicito. Pero me late que hay algo de ti en este post jeejej.
Saludos a la distancia.
y gracias por visitar mi blog. que hoy acaba de cumplir un año.
5. reina imposible | Noviembre 11th, 2007 at 8:01 pm
Pense que terminaba en horror y muerte y no fue así, escribiste con happy end, esperanza e ilusión.
un abrazo
reina imposible
6. Gikas | Noviembre 12th, 2007 at 12:45 am
Un relato con muchos componentes, desilusion, dolor, llanto, toques de realismo,esperanzas, retomando ilusines y suenios para luego un final feliz, Todo un drama, como la vida misma, escribiste con simplesa y tus sentimientos salen a la vez, me encanta, me atrae y por partes me siento dentro de esta. Me es mas facil conocerte por tus escritos y por esa foto en tu perfil que me dice mucho y no puedo dejar de mirarla cada vez que entro por mas que no la cambies. Cuidate y besos a tu hijo.
7. Ana Lucía | Noviembre 12th, 2007 at 12:47 am
Conmovedor el relato con muchos temas y sentimientos mi estimado Lucho. Muy bonito, lo felicito.
Me gusto, hizo que mi corazón se arrugara un poquito. :o)
un abrazo y que tengas una linda semana!
8. Claroscuro | Noviembre 12th, 2007 at 12:53 am
Me gustó mucho Luis, de verdad. Y sí, quien no ha querido que su nombre se le olvide a esta voz. Felicitaciones nuevamente por tu blog, sigue adelante!
9. Gikas | Noviembre 12th, 2007 at 12:53 am
ah me olvidaba …si tomamos en cuenta la foto de este post, retirando la idea de Silvio mmm pareciera una cronica que termina en horror, asesinato, si no leyeramos hubieramos pensado en eso. Tu ventaja es que muchos ya sabemos como escribes y de todas formas terminaremos leyendote, eres una nueva droga en mis ojos ajjaja
10. TRuLy | Noviembre 12th, 2007 at 2:36 am
Pucha…
Silvio es lo maximo.
Ojala se me pase esto pronto..
Ojala
Ojala
Ojala
Pasenme una chocosoda por favor!!!!
(no, no me cortare las venas.. quiero comerla jijiji)
11. Gabriela | Noviembre 12th, 2007 at 6:16 am
1.- Ese poema, que por cierto, no es poema, se llama “Te doy una canción” y es del buen Silvio.
2.- Otro puntito más que olvide la semana pasada; no es “el sauna” si no “la sauna”
3.- Como siempre, disfrute de tu imaginación desbordante.
Un beso y un abrazo.
12. GIOVANNA | Noviembre 12th, 2007 at 9:01 am
LINDO RELATO -IGUAL Q TODOS LOS QUE ESCRIBES- EXCELENTE BLOG..Y UN ENORME TALENTO EL TUYO!!!…ME DECLARO UNA MAS DE TUS FIELES LECTORES QUE DOMINGO A DOMINGO ESPERAN Q PLASMEN UNA NUEVA HISTORIA…
BESOS!!!
13. Mu | Noviembre 12th, 2007 at 1:44 pm
y ahora es migueeeeeeeeeeel (jaja, que buena forma de cagar algo tan chévere).
Suena a antología. De hecho de una sola parte y con una interpretación quizá algo distinta. Pero me gustó mucho.
14. Daniel | Noviembre 12th, 2007 at 4:15 pm
buenisimo!
15. ksft | Noviembre 12th, 2007 at 5:42 pm
Tendra continuacion?, a mi me parece que si, esa impresion me dio, espeor algo mas. Quiza sno me concentre demasiado en el relato, lo senti algo descuidado, confuso, mmmm, no me gusto del todo, perp estuvo bueno.
16. JoseLo | Noviembre 13th, 2007 at 11:02 am
solo esto: exelente
17. ArCaNo | Noviembre 13th, 2007 at 2:26 pm
Te faltaron algunas como:
Siempre termino en lo mismo:
asesino tu fantasma..
Cómo gasto papel en recordarte..
La rabia; coño, paciencia, paciencia..
Alabado el amor
aunque sea necesidad..
Y mejor lo dejo allí por temor a nunca terminar.
Un gran abrazo tío..
18. Sol | Noviembre 13th, 2007 at 2:32 pm
Es casi una oda a Silvio. Me gusta.
Saludos.
19. Fiore | Noviembre 13th, 2007 at 3:01 pm
Silvio tiene un pedazo de mi alma, es lo máximo
Un bso
20. uno | Noviembre 13th, 2007 at 3:31 pm
y como chucha es una caricia erotica del sol. negro estas cagado. buscas figuras donde no las hay. mediocre texto. y mas mediocre tu por borrar ete comentario
21. Jorge Atarama | Noviembre 13th, 2007 at 5:06 pm
La historia se repite en diversas vidas una y otra vez es que “lo más terrible se aprende enseguida y lo hermoso nos cuesta la vida”. Que buena entrada matizar la historia magistralmente con Silvio. Un abrazo.
22. markin | Noviembre 13th, 2007 at 7:46 pm
Con todo el aire de Ribeyro, con lo cotidiano… aunado al amor, sumando frases poéticas.
Me gustó. pensé te dirigirías a la tragedía y te fuiste al amor; excelente quiebre.
Por un momento pensé que ante el arrepentimiento de Javier, tardío; ella diría… es tarde, ya se fue el amor, ya no está en mi vientre. Así que LÁRGATE B.. ura. Lo que me haces imaginar.
me hubiera gustado mucho termine en la penúltima estrofa, pulé algo, sin dejar de ser tú. parece lista para tus cuentos.
chau.
23. Mery | Noviembre 13th, 2007 at 7:51 pm
Me hiciste llorar…
Ahi te lo digo al Msn…
Es feo cuando sabes que por mas hijo que haya de por medio el amor no va a volver…
Todavia siento el lugar del amor vacio en el pecho^^…
MUA..!!
24. Cys | Noviembre 13th, 2007 at 10:29 pm
Yo hubiera mandado al diablo a Javier
25. Anonymous | Noviembre 14th, 2007 at 12:06 am
Gran composici�n, buen uso de la obra emblem�tica de Silvio.
Gabriela es una idiota, el amor cuesta y a veces no hay que malbaratearlo, lo lamento pero yo no aceptar�a de vuelta a Javier. Los hijos son regalos divinos pero no motivo suficiente para seguir juntos. El que te quiere, est� a tu lado en los momentos en los que crees que el mundo se te va a venir encima… y no llega despu�s pidiendo perd�n por haber fallado. Pero bueno, hay enfermos y enfermedades… Donde se busca, tambi�n se ofrece y si ambos encuentran lo que les combiene, entonces se hace el trato.
Concuerdo con el resto, nos esper�bamos un final tr�gico y estoico pero nos has regalado una historia con proyecci�n feliz. Tienes talento.
Un abrazo
M�nica
26. Organza* | Noviembre 14th, 2007 at 8:11 am
Coincido con muchos de los bloggers.. Dios! Me hiciste recordar con Silvio mis dias de universidad y a una persona k al igual k Gabriela lleva un bb en el vientre y ese baby saldra trovador =D!
Me encanto el final: Esperanza a pesar de la adversidad de encontrarte con algunos infelices el camino =S! Xk abundan eh?
Besos!!
27. Dragón del 96 | Noviembre 15th, 2007 at 1:35 am
De verdad esperaba un final triste, no s� porque, pero en su lugar, a Gabriel lo mando a volar… aunque despu�s me arrepienta.
Slaudos.
28. Marea | Noviembre 15th, 2007 at 11:53 am
Hey, me encantó, final feliz uff.
29. D€m€nT¡∂ | Noviembre 15th, 2007 at 5:51 pm
que bonita historia! me recontra encanto el poemita, sera que todos nos identificamos cuando andamos enamorados no?

deberias escribir una segunda parte de la historia a ver que tal les fue
cuidate mucho mamachito
30. Mary | Noviembre 16th, 2007 at 10:00 am
..mm …linda … me gusto como entrelazaste las letras de las canciones de silvio (creo que cuando tenemos malos ratos buscamos musica que refleje nuestros sentimientos) con la historia….final feliz e inesperado
…realmente un gusto leerte.
….es la primera vez que entro a tu blog (chess tengo casi un anio de lectura atrasada,,hehe)y na quede atrapada….
31. martinvargas | Noviembre 16th, 2007 at 10:03 am
Buena, pero te he leído mejores, Te pongo un 6.
besitos!!!
32. Yani | Noviembre 16th, 2007 at 11:47 am
Hablar de Silvio es ingresar a la dimensiOn de los unicornios azules, al mundo donde la justicia no es utopIa. Bonito tu post, hoy necesitaba algo asi.
Nos leemos! Y
33. poeta herido | Noviembre 16th, 2007 at 12:06 pm
por que no escribes asi en el diario correo donde chambeas, dale un toque de cambio a la politica, para que no aburra tanto, este post hace recordar a una de las tantas historias de novela….
34. Sandra Texeira | Noviembre 16th, 2007 at 1:37 pm
historias de amor como canciones de silvio rodriguez
creo que todas tenemos una
para gabriela, “esos locos bajitos” de serrat y para ti, mi querido blogger, “la historia de las sillas”
35. gabriel revelo | Noviembre 16th, 2007 at 9:47 pm
tanto la música, como las historias, tienen la ventaja innata de poder nacer y quedarse flotando para todos- tú, yo, él, ella, todos podemos hacerlas nuestras y mutarlas al mezclarlas mutuamente…
es bueno vivir en un mundo así.
36. El Frankie | Noviembre 17th, 2007 at 9:35 am
Bueno es recontra inspirante escribir una historia así con una canción de Silvio Rodríguez. No hay duda.
37. Alexander | Noviembre 18th, 2007 at 10:18 am
Muy interesante. Saludos!
38. Carolina | Noviembre 18th, 2007 at 2:39 pm
Me encantó el post…Silvio es lo máximo, recuerdo que en uno de tus primeras artículos mencionaste de pasada lo excelente del concierto de Silvio en Lima…realmente deberías escribir algo sobre aquel día…fue increíble!!!!
Por cierto, yo estuve ahí, y estaba sentada a tu lado, soy la que te soplaba el título de las canciones y casi te arranca el brazo con la silla ;)…si no hubiese estado con mi ex al otro lado te hacía el habla (lo confieso!!)
besos
Caro
39. Luis Iparraguirre | Noviembre 18th, 2007 at 3:56 pm
PINKY: Este post es tuyo, mujer.
PETISITA: Silvio marcó época en muchas generaciones.
VICTOR FLORES LAZO: La idea es que estés atento a la historia y q te sientas cómodo.
MIGUEL: Siempre dejo algo de mí en mis posts. Siempre.
REINA IMPOSIBLE: Final feliz. Siempre es bueno eso.
GIKAS: Es tonto me pero me sentí halagado. Gracias.
ANA LUCIA: Gracias amiguísima bloggera.
TRULS: Cuidado con las chocosodas. Chicaaa.
GABRIELA: Ga-bri-e-la. I love your name. Chéver conocerte, mujer guapa.
GIOVANA: Gracias mujer, me siento halagado con tus letras.
MU: Mí no entender.
DANIEL: gRACIAS!
KSFT: No es de los mejores, es cierto. La crítica es aceptada, siempre.
JOSELO: Gracias!
ARCANO: Te recordé mucho en este post, mi estimado.
SOL: Era la idea.
FIORE: Y un pedazo de la mía, también.
UNO: Cuidado con esa ortografía, mi querido amigo.
JORGE ATARAMA: Gracias por tus letras y gracias por ese verso de la canción del elegido.
MARKIN: Ahora que releo el post, hubiera sido un buen final ese penúltimo párrafo.
MERY: No fue mi intención, lo juro.
CYS: Yo más.
ANONIMO: La vida está llena de esos momentos.
ORGANZA: Gracias por la visita, chévere tus letras.
DRAGÓN: Yo pienso lo mismo. Hace rato.
MAREA: Final feliz, casi siempre.
DEMENTIA: Una segunda parte? mmm, buena idea!
MARY: Gracias por tu visita y espero regreses siempre.
MARTIN VARGAS: Seee, lo sé.
YANI: Chévere, ojalá leamos siempre de él.
POETA HERIDO: Sería una buena idea…
SANDRA TEXEIRA: Muchas gracias por el tema. Muy agradecido y halagado.
GABRIEL: Y a ti q te fascina las canciones lo sabes bien.
EL FRANKIE: Así es, Silvio siempre es fuente de inspiración.
ALEXANDER: Muy interesante, saludos.
CAROLINA: Vaya sorpresa! Claro que sí te recuerdo y mi brazo también. Interesante, muy interesante.
40. Mario | Noviembre 18th, 2007 at 6:06 pm
cumplidor, nada mas
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