Domingo 16 de septiembre, 2007

¿Quieres comer Tacos?

Hoy será la tercera vez que Carolina saldrá con Tomás. Ella sabe que él es muy inteligente, bastante divertido y sincero pero, inclusive dentro de toda esa gama de virtudes, no ve en él a alguien para estar. La verdad, es que no le gusta mucho. No es feo, no es guapo. Simplemente no le gusta mucho. Sin embargo, le agrada hablar con él y se divierte bastante con su compañía. Hoy, sin que ella lo sepa (o quizá sí), Tomás le pedirá ser su enamorado. Ella le dirá que no.

Antes de pedírselo, le dice que lo acompañe a comer unos Tacos en un puesto ambulante que está en la avenida Arequipa. Ella hace una mueca de asco y le dice que jamás comerá allí. Él se avergüenza y no insiste.

Tomás, sorprendido y triste, debajo de un inmenso árbol del distrito de San Isidro, le pregunta, por qué no lo acepta como su novio. Ella le dice, sin ganas de lastimarlo, que no desea estar con nadie en ese momento. Él sabe que eso es una tontería, y se da cuenta de la verdad: que no le gusta. Así que, sin muchos traumas, sin pedir una oportunidad, acepta su derrota, se despide y se va. Pero antes, Carolina le pide que sean amigos. Él no quiere su amistad, él quiere ser su enamorado. Sin embargo, le dice que no hay problema y se va.

Tomás, de 20 años, se entristece camino a su casa. Carolina, de 18, está segura que él volverá.

Pasaron los meses y Tomás, si bien es cierto que no la olvidaba, nunca llamó. Carolina se apenó, en algún momento se arrepintió pero, justo cuando pensaba llamarlo, conoció a José, un chico muy guapo. Ella se enamoró de sus grandes ojos y sus varoniles brazos. Así que no le fue difícil aceptar una invitación que él le hizo. Esa misma noche se besaron y, luego de muchas semanas y algunas presiones de parte de ella, él le pidió que sean novios. Ella aceptó en el acto.

Luego de unos años, Carolina está llorando en su cama al enterarse que José se acostó con una de sus mejores amigas. Ella tiene ahora 25 años y es la primera vez que irá al psicólogo.

Así, la vida de Carolina se tornó más eufórica. Todas los fines de semanas bebía mucho, consumió drogas y salía con diversos chicos. En algún momento, en medio de una increíble resaca, decidió cambiar su estilo de vida. Recordó a Tomás y lo llamó, pero colgó rápidamente. Se moría de miedo y vergüenza. Tenía temor a un rechazo, tenía miedo de enterarse que Tomás la haya olvidado.

Quería rehacer su vida, lejos de los malos recuerdos. Quiso, luego de mucho pensarlo, vivir fuera del país. Así que habló con sus padres y les pidió ayuda para buscar una maestría en España. Y así, se fue.

Después de cinco años de noviazgo, Carolina tiene su primer hijo. Le pone de nombre Julián, como se llamaba su abuelo. Su esposo, un guapo odontólogo español, está muy contento también. Carolina, va a la iglesia y le da gracias a Dios por tener ahora, a sus 33 años, una vida feliz y tranquila.

Cuando nació su tercera hija, tuvo muchos problemas con el parto. Sin embargo, todo salió bien gracias a la rápida atención de sus doctores. Decidió, por esos problemas, no tener más hijos, aunque su marido si lo deseaba.

Sin que él lo sepa, se hizo una ligadura de trompas. Cuando su esposo se enteró, enfureció. Sin embargo, la alegría de tener a Estefanía, su tercera hija, calmó las aguas.

Pasaron algunos años y la actitud de él poco a poco cambió. Ella sospechaba muchas cosas pero nunca dijo nada. Su instinto de autoprotección negaba en el acto cualquier posibilidad de engaño. Pero ahora no puede contener las lágrimas cuando su esposo le dice que tiene, desde hace mucho tiempo, una relación con su joven secretaria, y que piensan casarse. A sus casi cincuenta años es la segunda vez que va al psicólogo, pero éste, al darse cuenta de lo mal que Carolina está, la mandó al psiquiatra.

Luego de muchos años en el que la tristeza y la soledad se hicieron más llevaderas para Carolina y al ver que todos sus hijos tenían ya una vida hecha, ella, sola y sin muchas ganas de vivir en España, decide regresar a Lima. Piensa, en el vuelo de retorno, en los miles de recuerdos que dejó en el Perú. Piensa en sus antiguos novios. Piensa en Tomás. No sabe siquiera si estará vivo. De estarlo tendría 70 años y, fácilmente, muchos nietos.

Al entrar a su casa la esperaban sus amigos de siempre… Angélica, una de sus inseparables confidentes, le dice, al abrazarla, te tengo una sorpresa, viejita. Tomás estaba sentado en un rincón. Algunos cabellos negros, otros blancos, y otros a medio pintar. Un poco gordo, con lentes, pero con la misma gentil sonrisa de siempre.

Se abrazan, se muestran las fotos de sus nietos y se ponen al corriente. Tomás, luego de la muerte de su esposa, se dedicó al negocio de las flores y a cuidar a sus nietos. Antes de irse, luego de muchas horas de risas y tragos, él le dice, sintiéndose un poco ridículo, para encontrarse y salir juntos a tomar un café, el próximo fin de semana. Ella, sorprendida y pasmada, acepta.

Cuando todos sus amigos se fueron de su casa, se sirvió una copa de vino, se soltó el cabello, prendió la radio y, sonriendo, escuchó una vieja canción.

Un día antes de la cita, Tomás, de 70 años, se pintó el cabello. Carolina, de 68, se compró un vestido. Él, se puso una faja para barajar su gordura. Ella, luego de muchos años, se depiló las cejas. Emocionada, se miró al espejo y sintió que le temblaban las piernas. Emocionado, se miró en el espejo retrovisor de su auto y se dio valor a sí mismo.

Sin bajar del carro, miró a Carolina con su vestido nuevo esperándolo. La vio tan linda como cuando la veía saliendo de la universidad hace casi 50 años. Ella le dice que está guapo con su cabello crespo y negro. Él no dice nada y es que no puede. Solo atinó a darle unas rosas de su florería. Ella se ruborizó y agradeció el regalo con un beso en su mejilla.

Luego de tomar un café, él le dice para ir a bailar algunas canciones antiguas en un lugar para “gente de nuestra edad”. Y fueron. En una sola loseta estaban bailando un bolero de Los Panchos. En una sola loseta estaban ambos, en medio de la pista de baile, mirándose con cariño, amor y respeto. Antes de darle un beso, Tomás le dijo que nunca la había olvidado. Antes de aceptar el beso, Carolina le pidió perdón por haberlo rechazado. Y se abrazaron… y se besaron.

Ahora, Tomás está tomando una pastilla llamada Viagra dentro del baño. Carolina está agradeciendo a Dios, en silencio, por brindarle esta nueva oportunidad de ser feliz.

Ya en su habitación, mientras le quitaba la ropa, Tomás le prometió ponerse a dieta. Carolina, excitada y contenta, le prometió cocinar cosas ricas y saludables para el corazón. Él le acarició unas arrugas. Ella le besó una cicatriz. Te amo, le dijo. Yo también, le respondió. Mientras ella hacía el amor, después de casi 15 años de abstinencia, lloró. Mientras Tomás hacía el amor, pensó en todo el tiempo que había esperado para decirle que la amaba. Mientras estaba uno encima del otro, ambos sintieron, desde el fondo de sus corazones, que estaban haciendo el amor, del verbo amar.

Al salir del hostal, tomados de la mano, él sintió mucha hambre y le dijo que lo acompañe a comer unos Tacos en un puesto ambulante que está en la av. Arequipa. Ella, emocionada hasta las lágrimas, aceptó agradecida y, con los ojos húmedos, se dio cuenta que había luna llena.

Crónicas  16 / septiembre / 2007 
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  • 1. Anonymous  |  septiembre 16th, 2007 at 2:13 am

    Hola lucho, siempre te he leido pero recien me animo a poner un comentario, solo para decirte que post a post impresionas mas, mucha suerte y sigue asi. Aqui tienes otro lector, un saludo.

  • 2. ArCaNo  |  septiembre 16th, 2007 at 9:42 am

    algo que me dijo mi abuela cuando murió el abuelo: “El amor es más intenso, cuanto más cercana es la muerte”.Gracias viejo, con estas huevadas, me deprimes gratamente.Abrazos

  • 3. Pinky  |  septiembre 16th, 2007 at 11:05 am

    Que linda historia bonito!!lenna de ternura y emocionante…Gracias, luchi!!!Besos y abrazos que lleguen hasta su corazón!!

  • 4. Leonardo  |  septiembre 16th, 2007 at 12:57 pm

    Hola tocallo,la historia me ha dejado un sabor muy agradable. Y no sólo la historia, si no la manera en que la presentas jugando a través del tiempo. Muchas gracias por compartirla. En general tus escritos exploran una amplia gama de motivos: nos hacen reir, nos hacen pensar y nos hacen sentir.GraciasL.

  • 5. D€m€nT¡∂  |  septiembre 16th, 2007 at 1:24 pm

    hola luisitop! como estas mamachito? bueno por aqui pasaba y me di con la grata sorpresa de un nuevo post… me gusto mucho la historia aunque creo que la gentita no iba a las discotecas en las epocas de los panchos jeje ta muy buena esa historia… yo espero que algun dia me inviten a comer tacos de ambulante en la av arequipa… seria super romanticon :P muchos saludos mamachito

  • 6. darling  |  septiembre 16th, 2007 at 2:11 pm

    Como el amor en los tiempos del cólera… Lindo.

  • 7. gabriel revelo  |  septiembre 16th, 2007 at 4:16 pm

    primero, eres el culpable de que repentinamente sienta unas inmensas ganas de comer tacos… no sé si en Perú los puestos y los mismos tacos sean iguales a los de México, pero aun así me dio hambre.a veces pienso que la vida es solo una vuelta, y que al final uno vuelve a los inicios forzosamente.los amores de la adolescencia son tan fuertes, que seguramente todos alguna vez en nuestras vidas hemos sentido curiosidad por saber ‘qué hubiera sido si…’…el destino me parece fascinante, eso de que la más simple decisión pueda alterar el resto de nuestras vidas es impactante…saludos ipa!!!

  • 8. markin  |  septiembre 16th, 2007 at 5:54 pm

    Un amor a destiempo, que se arrastra a tientas con la esperanza soterrada. Simplemente no era su tiempo,no es nuestro tiempo cuando las cosas no se dan, cuando no encajan como anillo al dedo.El ETA, del que se habla en Amigdalitis de Tarzan(Estimated Time of Arrival). Presente una vez más.pd. La vez siguiente que esté en Lima; va un taquito en tu honor :)

  • 9. Cys  |  septiembre 16th, 2007 at 8:44 pm

    Linda historia :)

  • 10. Miguel  |  septiembre 16th, 2007 at 9:03 pm

    Me encantó, ya había pasado una historia similiar por mi cabeza cuando veo ciertas parejas de adultos mayores enamorados como dos verdaderos adolescentes. Realmente dejaste volar tu imaginación y ahí esta el resultado, una linda historia de amor cumplida. Quizá en el fondo no se si me equivoco, pero hay algo de ti en toda esta historia, bueno en fin. Sigue con tus relatos, que cada domingo siempre encuentro algo interesante en tu blog. Cada vez mas lectores, y eso significa que vas por buen camino

  • 11. schatz67  |  septiembre 17th, 2007 at 6:11 am

    Se me ocurren también dos o tres referencias literarias de amores crepusculares como el que describes.Lo paradójico de estas historias es que a pesar de el corto tiempo que queda por vivir…tienen final abierto.Un abrazoSchatz

  • 12. Nocturno  |  septiembre 17th, 2007 at 2:20 pm

    Hola Ipa, tierna historia, parece sacada de alguna novela, pero en la realidad se da. Yo se de una pareja ke enamoró en la adolescencia en Arekipa y luego de 20 años se reencontraron en Lima, se volvieron a juntar y luego se casaron. Le mostré este post a mi compañera de chamba, la protagonista, y casi llora con tu relato. Ahora tienes una nueva admiradora de 58 años.Saludos

  • 13. Danza Invisible  |  septiembre 17th, 2007 at 2:34 pm

    Me recordaste a Fermina (Daza) y Florentino (Ariza)…Buena historia!

  • 14. ksft  |  septiembre 17th, 2007 at 3:00 pm

    Una historia muy tierna. Me gusto.

  • 15. linch  |  septiembre 17th, 2007 at 5:57 pm

    vaya Ipa… mis viejos tienen 70 y 65 … y verlos juntos tomados de la mano.. pota es algo q no tiene palabras, o el dia de su aniversario bailando un bolero. Unico.Buena historia Ipa.salu2

  • 16. El Frankie  |  septiembre 17th, 2007 at 6:32 pm

    No hay nada que hacer, me sentí identificado con el tío en una..

  • 17. TRuLy  |  septiembre 18th, 2007 at 9:12 am

    Pucha Ipacito, te pasaste!que bonita historia :) Por mi mare que asi senti cuando…jijijiji:P

  • 18. Cordelia  |  septiembre 18th, 2007 at 9:32 am

    Ah buena historia man!!! jejeje Me encanto, me impacto… que ingenioso puede legar a ser el destino verdad… despues de tantos años ambos estuvieron juntos… en el momento justo y preciso!!! Muy buena esta historia!!Besos venezolanos!!

  • 19. •]•·´º´» TáTa «´º´·•[•  |  septiembre 18th, 2007 at 6:06 pm

    Linda Historia. Me quedé prendida al post.1 besoCuidate:D

  • 20. Dragón del 96  |  septiembre 18th, 2007 at 7:29 pm

    No voy a felicitarte, pero no pq no me parezca un buen texto (de hecho lo creo así, pero repetirlo taaaaanto, tampoco, tampoco).Como puedes hacer dos personajes de 70 y 68 años que tienen que ir a un telo!!! A esa edad, minimo, mando a la familia al Play Land Park y me hago de la casa.Es la segunda vez que leo un texto tuyo que involucre sexo y lagrimas.Slaudos.No entendí tu comment en el post de la reuna… te apuntas?Slau2.

  • 21. Boomerangcita  |  septiembre 19th, 2007 at 6:42 am

    Muy buena historia eh !=)

  • 22. Omar  |  septiembre 19th, 2007 at 11:56 am

    empecé a leer tu post, para variar más largo que pedo de culebra, pero no pude terminarlo. no explicas cómo se enteró ella de muchas cosas…en fin.del amor y otros demonios…te recomiendo leas ese libro.

  • 23. MuSa AnTiSoCiaL  |  septiembre 19th, 2007 at 1:21 pm

    Buaaaaaaaa !! casi lloro en seriooo vivi, linda historiaaaa !

  • 24. Cyrana  |  septiembre 19th, 2007 at 8:47 pm

    Hola…. como saber quién es el correcto. El corazón lo dice siempre.Sin embrago a veces nos tardamos vidas.Me encanta tu estilo, no sólo como escribes sino el de las fotos tb.Te abrazo,

  • 25. n*i*ñ*a*g*o*y*a  |  septiembre 20th, 2007 at 1:20 pm

    asu, casi me pongo a llorar leyendo el post, como saber si una se equivoca en las decisiones que toma no?, no hay forma…nadie nunca sabra lo que le depara el destino…nunca se entendera porque?…quien decide que asi se den las cosas?…tantas preguntas.besosNG

  • 26. Berenjena  |  septiembre 21st, 2007 at 1:01 pm

    Que buena historia!!!Después de los tacos siguieron otras cositas… pero no deja de ser una glamorosa historia de arruguitas apasionadas que aún no pierden la fogosidad… jejejesaludoooss!!

  • 27. digler  |  septiembre 21st, 2007 at 5:46 pm

    enternecedora historiaes verdad que aunque nuestras decisiones nos cambien el destino, el tiempo suele darnos otra oportunidad

  • 28. akinorev  |  septiembre 22nd, 2007 at 9:35 am

    Ay! Luis esta vez si me hiciste llorar, te pasaste… Me encanto la historia =)Un abrazo!

  • 29. Crhistian  |  septiembre 22nd, 2007 at 2:24 pm

    Me gusto tu historia, siempre entro de cuando en cuando a ver tu blog, saludos desde BarrancaAhhh! se me olvidaba, en esta oportunidad en transformare en un especie de Marco Aurelio Denegri y Martha Hildebrandt para corregirte en una palabra, pusiste “Ella se ruborizó y agradeció el regalo con un beso en su mejía.”Deduzco ke kisiste decir mejilla.Saludos

  • 30. Luis Iparraguirre  |  septiembre 22nd, 2007 at 8:59 pm

    ANONIMO: Muchas gracias por tus palabras. De veras son muy generosas.ARCANO: Igual, la intención es solo crear y escribir.PINKY: Un beso, mi linda argentina.LEONARDO: Gracias a tí. Espero seguir haciendo lo mismo por muchgo tiempo.DEMENTIA: Tienes toda la razón! Así q lo cambié. Gracias por eso!DARLING: Eres la tercera persona q me dice lo mismo. Y no, no la he leido. Vergüenza, no?GABRIEL: Aquí son muy buenos, y muy contundentes, también. No sé cómo serán allá. Creo q son mejores. Pero igual, siempre es un gusto, mi querido hermano mexicano.MARKIN: Hey! Gracias por esa promesa de Tacos! Espero q se cumplan.CYS: Gracias!MIGUEL: Gracias a gente como tú q siempre se da una vuelta por este rincón.SHATZ: En las películas, esos tipos de finales me fascinan.NOCTURNO: Mira tú, eso es muy simpático, esas historias son las q más conmueven.DANZA: Uy! Eso sí q no conozco. Lo siento. Pero edúcame. Por favor.KSFT: Gracias, es un gusto para mí tenerte aquí.LINCH: Sí, es una escena única. Lo sé xq lo he visto con mis padres. Muy hermoso.FRANKIE: No solo tú. Muchos más, también.TRULY: Termina lo q ibas a decir. No seas…CORDELIA: Gracias! Espero verte máss eguido por estos lares limeños.TATA: Gracias chica! Es un gusto verte siempre por estos lares.DRAGÓN: Bueno, sí estaba confirmando mi ida, pero tu ex presidente Fuji, nosca. Esas cosas pasan, mi querido amigo.BOOMERANCITA: Gracias! Espero verte más.OMARCITO: Gracias!MUSA: Uy! La idea era q te guste…. naaaCYRANA: Me quedo con el abrazo… no hay problema, no?NINAGOYA: Tantas preguntas, mujer. Así es la vidú. BERENJENA: Mujer! Gracias por estar aquí!DIGLER: A veces no nos da. Pero la idea es seguir adelante. AKINOREV: Te estoy abrazando, mi querida amiga mexicana.CRHISTIAN: Uy! Me acabo de dar cuenta, gracias por el dato. Ya lo corregí. Se agradece!

  • 31. Ernesto  |  septiembre 24th, 2007 at 8:14 am

    Buena, Ipa.Así quiero llegar a la tercera edad con mi matrimonio.Un abrazo.

  • 32. André  |  septiembre 28th, 2007 at 1:53 pm

    Gracias, simplemente gracias. No tengo nada más que decir.

  • 33. Jorge Urbano Malásquez  |  septiembre 28th, 2007 at 5:56 pm

    Tal como lo dijeron lineas mas arriba, es algo semejante a lo que escribio Garcia Marquez y su amor en los tiempos del colera, pero sin duda llevada a esta epoca y a nuestro pais es algo realmente gracioso de apreciar (muchos casos parecidos he visto) como del pasado que no importa nada a lo actual que es algo que pocas veces pasa… Pero pasa. Felicidades, seguire leyendo tus historias.

  • 34. *Cristal*  |  septiembre 29th, 2007 at 12:02 pm

    Me has hecho llorar, me has hecho pensar, me has hecho sonreir, me has hecho proyectarme.Gracias.Me encanta tu blog, aunq no t visite muy seguido x falta d tiempo. T tengo linkeado en el mío, t molesta? X cierto, es con invitación.

  • 35. SomeDevil  |  octubre 1st, 2007 at 6:44 am

    Te odio! esta historia es demasiado bonita , que me conmueve hasta las lagrimas(y encima que soy llorana ).Feliz dia del Periodista!!Besote :)

  • 36. Las Sinapsis de Azazel  |  octubre 4th, 2007 at 7:59 am

    ojala pudiera escribir asi… estuvo muy bueno felicitaciones …

  • 37. VICTOR FLORES LAZO  |  noviembre 11th, 2007 at 7:33 pm

    lindisima historia luchoo!!…muy buena en reAlidad!

  • 38. Miguel  |  junio 17th, 2010 at 8:40 pm

    Lo he vuelto a leer desde hace tiempo (2007)Y me emocionado otra vez a leerlo que casi suelto una lagrima

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