Domingo 22 de julio, 2007

Su primer día de vida

Firulaís, tiene quince días de vida. Muchas veces siente que flota en la nada y es que eso es justo lo que puede ver: nada. Solo siente el calor que su madre le da. Muchas veces siente golpes en la cabeza o en su pequeña barriga producto de los bruscos movimientos que, de vez en cuando, algunos de sus hermanos le propina. Él, de un tamaño un poco más pequeño de lo normal, solo abre su hocico para manifestar su molestia y sus orejitas se mueven por la inercia de su cabeza. Firulaís es un perrito que tiene quince días de vida. Él no lo sabe, pero el mundo que tiene a su alrededor, la vida que hasta ese momento conoce, finalizará en poco menos de dos meses.

Él cree y se siente orgulloso de ser un labrador. Claro, él sabe que Madona, su madre, una chiguagua, igual lo querrá, pero él quiere ser un labrador como su padre, el gran Nerón. Madona sigue impaciente por el crecimiento de sus crías, y, aunque nunca podrá expresarlo con palabras, está esperando que esa impaciencia de ver a sus pequeños crecer, termine, bruscamente, en poco menos de un mes.

Nerón sigue sin entender qué pasa, ve a Madona siempre alerta y malhumorada. Él, como para cambiar los ánimos de su hembra, le lleva huesos y le da grandes lamidas a su pequeñísima carita de perra chiguagua, pero sus esfuerzos son estériles ya que él sigue durmiendo en la sala y solo recibe grandes ladridos en contra cuando se quiere acercar. Sabe que las hembras son rarísimas, pero él cree que esta vez a Madona se le está pasando la mano. Lo que no sabe, es que esa rareza de su pareja terminará en menos de dos semanas.

Todos se despiertan de golpe. Nerón, que como todas las noches está durmiendo en la sala, fue el primero en incorporarse por los extraños ruidos que del techo provenía. A ladridos despertó a sus amos y Madona no dejaba de ladrar asustada, temblorosa e histérica. Firulaís sentía la presión de su madre y también la de sus hermanos que se empujaban entre ellos. Los amos espantaron a gritos a los ladrones y Nerón se acercó a Madona y se acurrucó al lado de ella encima, ambos, del pequeño cesto que estaba en el garaje. Solo por esa noche, Madona dejó dormir a Nerón a su lado, y es que estaba inquieta de pensar que faltan, ahora, solamente tres días para que todo acabe.

Firulaís no lo sabe pero hoy todo terminará. Nerón no lo sabe, pero desde hoy todo será diferente. Madona está esperando con resignación, miedo y, por qué no, con entusiasmo, ya que ella sabe que hoy es el día en que llorará de dolor. Todo lo que venga, vendrá con dolor. Y ella está segura de eso. Será doloroso, pero la vida es así.

Firulaís, que poco a poco abría los ojos, ahora los cerrará por mucho tiempo. Nerón, que siempre ha sido un perro fuerte y decidido, ahora le brotará toda la debilidad que guarda dentro. Madona solo espera.

Llegó el momento. Firulaís siente la presión por todos lados, no sabe lo que pasa. Madona siente un desgarro, mientras que, con grandes lamidas, solo atinaba a secarse la sangre del cuerpo. Firulaís deja de respirar pero mantiene los ojos abiertos. Nerón está dando vueltas incoherentes en la sala. Madona empieza a aullar de dolor, mientras Firulaís ha dejado de ver a dos de sus hermanos. Él cree que han desaparecido, pero no sabe cómo. Sin saberlo, ahora, le toca desaparecer a él. Por primera vez siente que le falta el aire y abre su pequeño hocico para llorar. Pero no puede emitir ningún sonido. De pronto, en medio de un charco de sangre cae rendido y una gran luz lo ciega. Es una luz tan cegadora que no le permite abrir los ojos. Y por fin puede respirar. Nerón ladra de alegría fuertemente, dirigiendo sus ladridos al cielo. Madona sigue adolorida pero sigue lamiendo a sus pequeños cachorros.

Han pasado dos horas y Firulaís está, nuevamente, junto a todos sus hermanos. Ahora siente algo de frío y siente, también, que hay más espacio para moverse. Madona está rendida en el lugar que parió a sus cinco crías y Nerón, el orgulloso padre, se encuentra en la puerta del garaje vigilando que nada malo le pase a su nueva familia.

Firulaís todavía no lo sabe, pero es el único perrito chiguagua al lado de sus cuatro hermanos labradores, y hoy es su primer día de vida.

Crónicas  22 / julio / 2007 
Compartir
  • 1. Miguel  |  julio 22nd, 2007 at 5:50 pm

    Escribir sobre firulaís antes que naciera me parece imaginativo. Bien con la historia. Con respecto al comentario del anterior post me refiero a la actitud, pues explotar sin reflexionar tiene poco sentido, cuando se trata de resaltar una emoción, pero en ese post tiene una justificación grande. Comprendo tu estado de ánimoSaludos.

  • 2. TRuLy  |  julio 22nd, 2007 at 9:02 pm

    Que tierno post!Firulais sera “grande”me gusto la historia… Yo tuve una labradora.. mi careloca.. era tremendaaaa!!super inquieta y traviesa.. no se pero creo que se parecia a mi :P jijijijiUna lamida de cachete!:P

  • 3. Berenjena  |  julio 22nd, 2007 at 11:13 pm

    Un seguimiento desde la panza, muy interesante… se ganó el cariño de todo aquel que lea el post!

  • 4. darling  |  julio 23rd, 2007 at 5:33 am

    Qué ternura :)

  • 5. ArCaNo  |  julio 23rd, 2007 at 8:05 am

    nunca me dejaron tener perro y estoy seguro de que se debía a que conmigo tenían suficiente, jejeje. Habla pz Ipa, anima a la gentita para una reunión sabática perruna, cuenten con éste perruno servidor..

  • 6. Carolina  |  julio 23rd, 2007 at 8:30 am

    Y la foto de los perritos????…

  • 7. El Frenopatico  |  julio 23rd, 2007 at 10:17 am

    pucha.. sabes.. querer es poder.. y el Firulais sera un Labrador de aquellos…una vez mas sambo,.. una vez mas… me gusto tu post!…

  • 8. schatz67  |  julio 24th, 2007 at 2:36 am

    Ahora si te pasaste de abusivazo pues Luchito,como vas a dejar que la chihuahua sea “perjudicada” por Nerón?Un abrazoSchatz

  • 9. >>._.Táta._.<<  |  julio 24th, 2007 at 2:11 pm

    Que chuuuloo!!! perritos! weno igual tengo un labrador negro. x)Los perros de la foto estan churros. Cuidate.

  • 10. D€m€nT¡∂  |  julio 24th, 2007 at 2:24 pm

    me senti bien firulais con el comentario jeje…soy diferente a mis hermanos…y well si firulais se siente chato frente a su hermanos… facil que puede conseguir un par de tacos (a mi me funciona ah jaja)saludos mamachito

  • 11. Gastón  |  julio 24th, 2007 at 3:13 pm

    Lucho, de verdad qué paja lo que pones. Mis respetos tío. Tal como te dije, iba a empezar a ponerte cosas, jajaja.

  • 12. ksft  |  julio 24th, 2007 at 4:40 pm

    Genial. Tienes mucha creatividad, me da envidia, te quieor robar el talento, jajajajaja.çBueno, mne gusto la historia, aunquye en un principio pense que Firulais iba a morir, me confundi un poco. Felicidades.(quiero tu priemr libro autografiado)

  • 13. gabriel revelo  |  julio 24th, 2007 at 4:43 pm

    larga vida a firulaís…quienes tenemos un perro (el mio se llama margarito) no podemos sino agradecer esta entrada tan enternecedora.escribiria más, pero mejor me voy a abrazar a mi margaro.saludos

  • 14. luisa  |  julio 26th, 2007 at 3:01 pm

    jajajaja, escribes cojudeses, y todo lo que te dicen los demás suena a puro hueveo, eres un pobre y triste escritor. Jamás serás beno en nada, porque tú no eres bueno ni como persona de ahí parte tu mala suerte, si todos los qe te leen supieran lo mala persona que eres, dejarían de leerte, me imagino cómo debes de estar cagado.

  • 15. JARANOVICH  |  julio 27th, 2007 at 7:59 am

    Muy entretenido el post, podrías colgar una foto de firulais junto a hermanos?… ya me dieron ganas de volver a tener un perrito…Saludos

  • 16. SomeDevil  |  julio 28th, 2007 at 2:26 pm

    umm….ay! antes ya habia leido tu blog y no me atrevia a dejar un comentario.La forma que escribes me encanta. Saludos =D

  • 17. Cinder  |  julio 29th, 2007 at 7:15 am

    q belleza!, recordé todos los partos de mi perrita y la emoción y la magía q los envuelve, es increíble, la vida!!!!, saludos

  • 18. digler  |  agosto 4th, 2007 at 4:53 pm

    todo un logro el de firulaisy tambien el de su madre, mira que con su tamaño parir 4 labradores…

Deja un comentario

Requerido

Requerido, hidden

Trackback  |  Subscribirse al feed de comentarios