4 / Junio / 2007

Mi hijo, yo y Dios

Tres letras C. Mi hijo (Cristian) me tiene acostumbrado a hinchar el pecho por sus lindas letras A en sus calificaciones, pero ahora ostenta, con poco decoro, tres C. Rápidamente observé los detalles de esas feísimas letras y grande fue mi sorpresa al leer, en esas ajadas hojas que son sus calificaciones, que la primera C era porque Cristian no se persignaba, la segunda porque no rezaba y la tercera (para consagrar toda esta cantidad de “blasfemias”) porque Cristian, al preguntarle si creía en Dios, respondía, sin ningún problema, que no. Y no pude contener la risa.
Yuly (mamá de mi hijo) me miraba molesta, como queriendo golpearme. Le dije que no había ningún problema, total, es su decisión. ¡No seas irresponsable! Me dijo, él tiene solo tres años, no puede definir todavía esas cosas, me decía preocupada, entonces tampoco está en posición de creer en la existencia de Dios, le dije. No, me respondió, él no va a ser distinto a ningún niño de su salón. Lo van a ver mal, lo van a señalar por ser diferente al resto. Además, está en un colegio y en una sociedad católica. Si quiere no creer, será cuando sea grande, cuando él pueda sustentar su posición, pero ahora, que no puede defenderse, no. Me dijo todo esto y no pude refutarle nada.
Pero me dijo, además, que vaya a la iglesia con él, y me espanté. Me dijo que tenía que enseñarle a Cristian a orar, a persignarse y, lo peor, a creer en Dios. Oye, ¿estás loca? Yo soy agnóstico, no puedo enseñarle a Cristian algo que ni yo mismo creo, le dije miedoso, pues esfuérzate, me dijo casi ordenándome, ya es hora que tú también te acerques a Dios. ¿Hace cuánto tiempo que no rezas?, me preguntó y no pude responder nada. No te molestes, me dijo, pero créeme que será muy saludable que ustedes dos vayan a una iglesia, me dijo con mucha calma y me convenció.
Llegó el domingo y fui a recoger a Cristian a casa de su mamá, para llevarlo a la iglesia. En el camino, aprovechando que él y yo estábamos callados, empecé a preguntarme ¿en quién creía yo? ¿Quién hizo el universo, la vida o la tierra? Entonces comencé a tratar de explicar, en silencio, mi propia creencia: creo en la naturaleza, que es el motor de la vida, creo en la fuerza creadora del ser humano quien es el realizador de todo este increíble movimiento. Creo en el amor como un sentimiento tan grande capaz de convertir la nada en algo maravilloso. Y así, confiado en mis propias explicaciones, le pregunté a Cristian eso: ¿Hijo, crees en Dios? Y él sin mirarme, me dijo que no ¿En quién crees, entonces? No le tomó ni dos segundos para responderme con una claridad increíble, yo creo en mi mamá. Y no pude decir nada. Mi hijo no cree en Dios, cree en el amor que siente por su mamá y está bien, pensé.
Y así, pensando que mi hijo, al igual que yo, era agnóstico (ya que cree sólo en las cosas que sus sentidos pueden percibir) llegamos a la pequeña iglesia a tratar de convencernos, que Dios existe. Le dije, hijo ésta es la casa de Dios. La misa todavía no empezaba y, mientras caminábamos hacia el altar, me preguntaba por las esculturas de los santos que estaban en los laterales del templo. ¿Quién es él? Me preguntaba, es San Martín, le respondía ¿y él? Él es José y ella, la Virgen María…
Y así me iba preguntando por cada santo que a su paso aparecía. Todos ellos con unos rostros sonrientes, entre pájaros y niños desnudos. Hasta que su carita cambió de golpe para preguntarme por un señor que estaba semidesnudo, con el rostro triste y con sus brazos y piernas llenos de sangre. ¿Quién es él? Me preguntó asustado, él es Jesucristo, él es el hijo de Dios, le respondí calmado, como queriendo ver su reacción, ¿y por qué llora? Me preguntó curioso y no supe qué responderle. Cómo decirle que estaba muerto (al menos de una forma terrenal), cómo decirle que lo mataron, cómo explicarle que Dios dejó morir a su propio hijo. Por unos segundos me quedé callado, para luego decirle, dubitativo, él llora por nosotros, por nuestra tristeza, él está así, triste, por nuestros pecados, le dije temeroso y, por suerte, no me preguntó más. Pero seguía observando, con una increíble introspección, al señor crucificado.
Al finalizar la misa, y luego de enseñarle a Cristian a persignarse, me acerqué al sacerdote y le conté el problema que traía a cuestas. Él me dijo que era muy normal, que eso no significaba mucho ya que Cristian era muy niño para darse cuenta de la existencia o de la no existencia de Dios. Me dio gusto que no se espantara. En algún momento pensé que nos iba a botar de la casa del señor pero, todo lo contrario, hasta sonrió.
Aunque la sonrisa se borró de la faz de su rostro cuando le dije, en un arranque estúpido de sinceridad y con un temor increíble, que yo era agnóstico. No dijo palabra alguna y, sin mirarlo a la cara, empecé a explicarle en qué consistía mi agnosticismo y que, al igual que mi hijo, sólo podía creer en las cosas que mi sentido y mi reflexión podían percibir.
Él me dijo, sin titubear, que estaba igualando mi reflexión a la de un niño. O sea, que tengo el cerebro de un niño de tres años, pensé y me quedé mudo. Hijo, la religión se basa en la fe y la fe no es algo que se pueda palpar o percibir, la fe es un tema espiritual. ¿Hace cuánto tiempo que no rezas? Me preguntó y recordé la pregunta que Yuly me hizo, y no pude mentirle a él. A los nueve años fue la última vez que recé, padre, fue para pedirle a Dios que mi hermano naciera con buena salud y que a mi mamá no le pase nada malo, le dije casi temblando. ¿Qué edad tienes? Me preguntó, treinta y un años padre, le respondí. Bueno, me dijo, ya es hora que te reencuentres con Dios. Haz un ejercicio, me dijo, ve a tu casa y antes de dormir, en la oscuridad de tu cuarto, reza, habla con Dios, ya que él escucha a todos, incluyendo a los agnósticos como tú. Y se fue y me fui.
Ya de regreso le pregunté a Cristian que ahora que había conocido la iglesia en quién creía y me respondió que en Jesucristo. Sonreí. Él no cree en Dios, porque no lo vio, cree en Jesucristo porque lo observó llorando en la cruz. Al dejar a mi hijo en casa de su mamá, me dirigí a la mía y, antes de dormir, me persigné, recité en silencio un padre nuestro y recé:
Hola, no puedo negar que me siento estúpido al hacer esto, espero que me comprendas y no te molestes. Pero en este momento, quiero entregar todo lo que tengo en mí, para ti. Sin conocerte, sin ofenderte. Sabes que, en las pocas veces que hemos hablado, nunca te he ofrecido nada, solo te he pedido. Te pedí por mi madre y mi hermano, y te agradezco que estén sanos. Ahora, vengo a pedirte otra cosa. Espero que me comprendas. Quiero que nada malo le pase a mi hijo. Quiero que crezca sano y feliz. Quiero ser un buen padre para él. Quiero enseñarle a creer en ti, a ser un niño cercano a Dios, cercano a ti. Hoy Cristian conoció a tu hijo y no supe responder sus preguntas. Tengo miedo no ser un buen padre para él. Tengo miedo que caiga en la tentación de un gran pecado. No quiero que le pase nada. Por favor, no te alejes de mí y no te alejes de mi hijo. Gracias señor.
Al día siguiente, luego del trabajo, voy a casa de Yuly y veo a Cristian sentado frente al televisor. Ella me dice que la actitud de Cris ha mejorado con respecto a Dios: que en su salón le estaba comentando a su profesora que ayer conoció a Jesucristo, y que, además, se persigna antes de comer y ya reza como todos los niños de su edad. Ambos pensamos que ya no nos traerá otras letras C. Aunque, esta vez, estoy muy agradecido con él por traer esas malas calificaciones. Antes de dormir rezo nuevamente y, entre broma y broma, Dios y yo hacíamos pronósticos para el siguiente clásico.
Crónicas  4 / Junio / 2007 
  • 1. D€m€nT¡∂  |  Junio 4th, 2007 at 3:26 pm

    hola! dejame decirte que tienes un niño hermoso! muy linda historia, sabes lo que mas me conmovio? pues que dejaste lo que creias de lado por demostrarle algo a tu hijo… se nota que eres un buen padre,y eso me alegra muchisimo…
    la religion es un tema complicado para mi, no me gusta tocar mucho el tema, yo tambien creo en lo que veo y puedo tocar, asi que no tengo mucho que decirte… por ahi de vez en cuando trato de hablarle a aquel que todo lo ve, pero no se, me siento rarita a veces, yo creo que el destino lo hacemos nosotros…
    saludos

  • 2. Yola  |  Junio 4th, 2007 at 3:35 pm

    Es increible el poder que tienen los hijos en nosotros y de lo que somos capaces de hacer por ellos verdad?
    No sé el pq dejaste de creer… es más facil creer en lo que se ve que en lo que no… pero como dijo el padre, es cuestión de Fe.
    Cuando lo que pedimos, no se nos dá, cuando en casi todo nos va mal… es mas facil echarle la culpa a quien supuestamente está con nosotros en cada momento, pero por mi parte he decidido dejar de cuestionar sus desiciones… quizás lo que está bien para EL, no lo sea para nosotros o al contrario…
    Definitivamente alguien tuvo que crear todo lo que nos rodea…
    Hace mucho que no rezaba, hoy quizá te acompañe en la noche con una oración :)
    Saluditos :)

  • 3. chica  |  Junio 4th, 2007 at 3:46 pm

    Ohh my god… yo siempre digo ‘oh my god’ porque seré anticlerical y no voy a misa ni aunque me lleven amarrada, pero creo en Diosito, eso sí. Mira, no importa en qué creas pero cree en algo, es básico. Me parece que vas camino a ser un buen padre oye. Qué paja.

  • 4. Adverso  |  Junio 4th, 2007 at 4:04 pm

    Mira tu, que gran lección…ojalá hubiera tenido un padre como tu… Es dificl en una epoca como la nuestra, creer en lo que va mas alla de nuestros sentidos, en cosas que nadie lo puede comprobar… ahy q ser valientes para hacer eso..y si lo has hecho de ptm amigo. Saludos *

  • 5. >>._.Táta._.<<  |  Junio 4th, 2007 at 4:12 pm

    Hola! pues 2 cosas: Primero, tienes un niño muy bonito xD!! se ve super tierno! y weno asi son los niños. Segundo, me da gusto que hayas ido a la iglesia con tu hijo!. Bueno yo si creo en Dios, aunque hace tiempo que no voy a la iglesia xD… Pero en fin.. una rezadita en la nochecita me cae bien.
    AMEN
    PD: Que Dios te bendiga hijo!

  • 6. darling  |  Junio 4th, 2007 at 4:18 pm

    Hermoso post.

  • 7. El Frenopatico  |  Junio 5th, 2007 at 5:44 am

    una vez mas me dejas sin palabras… no soy de los que rezan siempre, un dia lo fui y creo que ya es hora que este loco vuelva a rezar, no para pedirle cosas como el 99% de las personas hace, sino, para agradecerle por las cosas que me pasan, sean buenas o malas porque cada una de ellas es una leccion de vida, de amor, de eso que no se como decirlo con palabras…

    te siguo leyendo..

  • 8. Imberbe_Muchacho  |  Junio 5th, 2007 at 8:20 am

    creer en EL mno necesariamente significa ser catolico, porsiacaso…
    tu solo cree en EL, lo demas viene solo
    ademas EL es de Alianza… te lo demuestro si quieres con la biblia…

  • 9. sobreviviendo  |  Junio 5th, 2007 at 1:40 pm

    muy bueno tu post, mejor aun el razonmiento de tu hijo, que bueno que tenga ese mentalidad. Es mejor que en este momento no sea marginado, x una creencia que con la edad uno irá tomando una postura propia.

    Saludos.

  • 10. saliendo del anonimato  |  Junio 5th, 2007 at 2:37 pm

    Nada tengo que ver con la religión católica, pero definitivamente creo en Dios. Tu lindo niño es precisamente la evidencia del gran amor que EL tiene para contigo.

  • 11. Duende Pagano  |  Junio 5th, 2007 at 5:21 pm

    Sin comentarios…

  • 12. Mayra  |  Junio 6th, 2007 at 11:27 am

    Que tu hijo haya visto a su mamá como símbolo de Dios (alguien en quien creer) explica claramente que la fe, con los años, se va inventando mientras más sales al mundo (cuando los dolores empiezan de verdad).

    Los seres inventamos otra especie de madre (en este caso padre)para no sentirnos tan solos ni desamparados.

    Que alucinante, tu hijo me ha dejado pensando :)

    Salud2

  • 13. akinorev  |  Junio 6th, 2007 at 3:17 pm

    Hay que linduraaaa! Casí lloro, me visualicé en esa hitoria. ¿Sabes?mi novio es ateo, no cree en Dios, pero el dice que cree en mi.

    Hemos sabido respetar nuestras ideas, ya que yo soy creyente, y nos ha ido muy bien.

    El tema de los hijos entre nosotros es algo extraño, no se que iremos hacer, el dice que no dirá mentiras en decir que cree en Dios, y yo digo que los voy a meter a un colegio católico.

    El respeto y la comunicacion nos ha ayudado mucho a llevar la fiesta feliz =)y estoy segura que para siempre…

    Saludos!

  • 14. La chica de la boutique  |  Junio 6th, 2007 at 5:58 pm

    Tu blog me ha dejado impresionada, me encantó la historia (aunque creo que ya te lo han dicho muchos, como 13 personas para ser exactos)
    En fin, creo que cada uno es libre de creer en lo que mejor le parece y a lo que se siente más cercano, sin embargo no está de más a veces creer en algo más allá de lo que la naturaleza humana puedo ofrecernos. Cuestión de fe.

    Muchos saludos, y creo que vas a ser un buen padre, cuídate..

  • 15. El perro andaluz  |  Junio 7th, 2007 at 1:10 pm

    Al final todos creemos. Algunos creen que sí otros creemos que no.
    Buen post.
    Saludos.

  • 16. Miguel  |  Junio 9th, 2007 at 10:02 am

    Creer en Dios es sentirnos protegidos por alguien quien nos esta observando siempre.
    Cuando tu hijo estuvo en el vientre de su madre se sentía protegido por ella. En su pequeño mundo, ella era su “Dios”. Cuando te dijo que solo cree en su mamá es por que lo siente así. Pero poco a poco el mundo le dará mas respuestas a sus interrogantes y para eso están ustedes para guiarlo.

  • 17. schatz67  |  Junio 10th, 2007 at 9:11 am

    Hola Luis,

    Por más presiones sociales o familiares que puedan existir para que uno se adhiera a tal o cual religión eso es un asunto que no debe traspasar las fronteras de lo personal.

    A mi me dieron todos los sacramentos(pese a la oposición de mi padre):fuí bautizado-a los 8 años-,hice la primera comunión y despues me confirmaron antes de mi primer matrimonio.Nunca más he vuelto a ir a la iglesia de motu propio (salvo para ir a visitar a mi amigo Don Pedrito Urraca)o para conversar con un cura que es amigo personal puesto que la Iglesia Católica y sus representantes de turno me tienen sin cuidado.

    En casa no hay apuro por el tema.Mi mujer es luterana, los niños van al colegio laico y en el colegio tienen una hora de religión a la semana donde les enseñan paulatinamente el significado de la religión en la vida del hombre INDEPENDIENTEMENTE DEL CREDO QUE PROFESEN.Y lo señalo así pues en la clase confluyen protestantes y católicos sin ningun problema ni conflicto.

    A lo que voy es que hemos decidido ir contra la corriente de la mayoría de gente que piensa que la religión es la proveedora de moral,educación y ética que todo niños debe recibir.Y esto ultimo, mi estimado Luis,es una falacia del tamaño de una catedral.Esos valores se reciben en casa y muchas familias le “encargan”esas tareas urgentes al colegio parroquial o religioso terminando con un niño lleno de prejuicios e ideas preconcebidos en temas cruciales relacionados con los derechos individuales,la salud y la educación.

    El cristianismo es una maravillosa filosofía de vida que preconiza el respeto y el amor por nuestros semejantes.El catolicismo militante es una cofradía perversa con otros fines y propósitos distintos a los que que originaron su creación en los albores de nuestra era.Ojalá que tu pequeño pueda decidir libremente sobre sus creencias y cuestiones de fe,para todo lo demás esta su padre que le va a enseñar los códigos más importantes con los que se debe manejar.

    Buen post

    Un abrazo

    Schatz

  • 18. ksft  |  Junio 18th, 2007 at 8:35 am

    Buena historia. Es siempre bueno acercar a los niños a Dios, ya después ellos decidiran si creen o no, después. Muy buenas las palabras de la madre de tu hijo.

  • 19. Anonymous  |  Junio 28th, 2007 at 4:57 am

    Yo, amo a mi Señor…y confio ciegamente el Él…y como no hacerlo si apenas me contaste que eras agnóstico, empecé a orar por vos, por tu flia. para que tengas un encuentro con él..y mirá la respuesta que me dió!!que más da! cuestión de fe, confianza y entrega..Romi

  • 20. Anonymous  |  Junio 28th, 2007 at 5:08 am

    ah! Cris, lo más lindo!

  • 21. thanatos0022  |  Julio 24th, 2007 at 5:15 pm

    Pues ke buen post, me gusta el estilo ke tienes, no eres para nada desabrido y casi siempre le pones un toke de humor fino a tus articulos, los leere todos, espero ke esten como este ke acabo de leer.
    Ahhh esta muy lindo tu niño,(como no va a estarlo si se llama igual ke yo :)…..y yo tb creo ke Dios es de Alianza…

Deja un comentario

Requerido

Requerido, hidden

Trackback  |  Subscribirse al feed de comentarios