Water resist *

Juan Ridículo tiene 20 soles en el bolsillo y quiere comprarse un reloj que vio en un puesto ambulante allá por el Centro de Lima. En el Perú gobierna un tal Alan García y el país es un caos. Juan es hincha de un equipo llamado Alianza Lima que acaba de perder el campeonato contra Universitario con un gol de Roberto Martinez. Juan odia a Roberto Martinez. Pero lo odió más cuando se enteró que se casaba con Gisela Valcárcel y lo odió peor cuando se enteró que se volvería a casar ahora con Viviana Rivasplata. ¿Por qué un aliancista no es quien besa a Viviana Rivasplata y a Gisella Valcárcel en vez de esa gallina cochina y suertuda?, piensa mientras pega sus figuritas en un viejo álbum de editorial Navarrete. Juan tiene una amiga llamada Rosmery. A ella le gusta sentir el roce que produce con sus dedos cuando toca las arrugas que se forman en los labios de Juan, a la hora del recreo. Juan Ridículo es tan ridículo que se enamora cada vez que ella hace eso. Juan tiene nueve años.

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9 / Mayo / 2010  Juanes  Comentarios (6)

El amargado de Juan Bilis

A Juan Bilis le molesta la política nacional. ¡Cómo alguien no pone orden en este gallinero!, dice al leer todas las noticias de corrupción de este gobierno. A Juan Bilis le irrita ser hincha de Alianza Lima y ver cómo su equipo pierde el partido contra Estudiantes de Argentina (campeón de América) en el último minuto del descuento, por penal y que su arquero lo tape pero que, ¡por ser hincha de un equipo que siempre será segundo!, ¡por ser hincha de un equipo lleno de tanta mala suerte y tanto negro cagón!, el rebote sea cogido por el delantero contrario y meta el gol de la derrota. A Juan Bilis le jodió en el alma enterarse sobre la homosexualidad de Rocco Siffredi, el único súper héroe de carne y hueso, ¡no puede ser!, ¡todo era una farsa!, ¡la vida no vale nada!, grita frente a la computadora leyendo la noticia en la página web de El Comercio. A Juan Bilis le molesta mucho apellidarse Bilis.

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25 / Abril / 2010  Juanes  Comentarios (18)

El ramillete de rosas

Juan Peregil (con G), tiene su nuevo DNI en manos. Cumple sus dieciocho años pensando que quiere conquistar al mundo. No sabe cómo, pero eso quiere. En las mañanas asiste a la universidad pensando “qué aburrido son los profesores de San Marcos”. Él recuerda a sus profesores del colegio quienes eran divertidos, sabios y extravagantes, como el buen profesor Christian Guivin, un gran tipo nacido para ser maestro y amigo. Sin embargo, en San Marcos, todos los profesores se la pasan hablando de política y que Fujimori es un dictador y qué viva el socialismo y todo eso le aburre. Después, en casa, sus padres no existían ya que ambos trabajaban. Así que solo se dedicaba a ver partidos de fútbol o buscaba a sus amigotes para comentar sobre tal o cual chica, como la linda Jimena del Risco.

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28 / Febrero / 2010  Juanes  Comentarios (11)

La vida exagerada de un profesor

A veces, como ahora, Juan Peres (con S y sin tilde) se siente desubicado y solo. Él es profesor. Tiene problemas para hablar en clase ya que sufre de problemas auditivos y tiende a subir más la voz cuando no es necesario. Pero no solo eso, en el transcurso de su vida se ha adueñado (sin quererlo o saberlo) con apelativos extraños por culpa de su personalidad. Una personalidad que él defiende pero no se atreve a continuar. Él quiere ser una persona normal, el quiere ser como los demás. Hablar como los demás. Ser pendejo como muchos. Tener a las alumnas y alumnos siguiéndolo como ratones a su flautista de Hamelin, como bien lo hacen los otros profesores. Quiere expresarse mejor, no con palabras ‘rebuscadas’ ni nada. Solo quiere ser uno más.

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16 / Noviembre / 2009  Juanes  Comentarios (9)